
No me acuerdo del día que pisé esta azotea por primera vez. Pero sí del día en que comí arroz y huevos fritos, a la sombra de su barandilla, con un amigo que tocaba el violonchelo en el salón. Desde hoy cambio esa azotea europea por una
sudamericana, invernal, 72% de humedad y soleada.

La Jetée
27/07/2005 18:31