
Mis progenitores sostienen que estuvimos en
Aveiro cuando yo era pequeño. Pero no me acuerdo. Por eso, mi segunda visita a Aveiro fue como la primera. O la primera como la segunda. Algunas luces, algunas esquinas, algunos puentes sobre pequeños canales me resultaban conocidos. Olores. Y el color verde de la bruma nocturna con unas gambas racionadas en el estómago.

Fantasmas en la bruma

Autor: porlacara
Servidor ha estado en Aveiro hace 2 veranos, y he de decir que es un sitio precioso para disfrutar perdiendose en el tiempo...
Fecha: 11/08/2005 22:08.