Lo he pensado mucho (bueno, tampoco tanto), y he decidido que el "contrato del siglo XXI" que propone la patronal (bonito nombre para algo más viejo que la tos) me parece una muy buena idea. Abaratemos el despido, y con la experiencia acumulada y la carrerilla que ya llevamos, podemos incluso despedir al rey. Y nos saldría barato. Viva la patronal.
En la foto, patronal y sindicatos proceden a un acercamiento de posturas.
