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El cambio de estación

El cambio de estación

Mi mala memoria falla, y, raras veces, hay frases que se me quedan grabadas y me asaltan de vez en cuando. Estos últimos días, con la llegada tardía del otoño y la caída por sorpresa del invierno, me he acordado de J., que una vez, paseando por el Boulevar Artigas, me dijo que no podría vivir sin el cambio de estaciones. Ahora, por primera vez en tres años, he visto la transición del verano al otoño, las hojas, los vientos repentinos, la luz caída. He disfrutado, y ahora apunto recuerdos otoñales en las últimas páginas de mi libreta. Quizás, como J., yo tampoco pueda vivir nunca más sin el cambio de estaciones.

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10 comentarios

echarédemenosalachicadelabiosrojos -

Lo reitero.

josu -

Mira, yo llevo año y medio de invierno-primavera-invierno-otoño-invierno-primavera y ahora otra vez invierno y después será primavera. Desde 2004 sin verano.

Nahum -

Meter al gran genio en la cabecera de tu blog para ilustrar los truños de documental que te estás tragando...

eresfea -

Hay que prestar mucha atención para seguir el tránsito de las estaciones. Y dedicarle el tiempo que se merece.
Mucha gente, por ejemplo, cree que ha vivido el esplendor del otoño en innumerables oacasiones y de primera mano. Y no es así, no es así... Se pueden contar los otoños con precisión; y muchos viven una postal ajena.

el zurdo -

Un placer verte el pelo por una vez. ¿Te acuerdas por cierto de un mail que deseas enviarme sobre algún festival de cine? Ale.

inqui -

El otro día pensé en el calentamiento global del planeta. En el derretimiento de los polos. En el estado líquido del agua en detrimento del sólido y gaseoso.En la globalización hache-dos-o. En mi no condición de pez. En la disminución del terreno habitable al comerse el agua la tierra. Como si metieses un jersey a noventa grados en la lavadora y luego comprobases que en la manga sólo cabe el dedo.
He decidido que el interior es bello. Hacinemos el interior. A más altura, mejor.

J. -

Pero en otoño crecen recuerdos como setas y caen dibujando espirales en el aire, como las hojas ocres de los áerboles caducos. Fantasmas.

Nahum -

Sí, ya, ¡¡lo que no puede vivir es sin setas...!!

Heinrich, te echaremos de menos hoy, en Los Portales.

enrique -

Algun dia deberias hacer un post con por qué tres cuartas partes de tus amigos tienen nombres que empiezan por J.

al nonino -

Por ese mismo Boulevar Artigas, ahora, en el Sur primaveral, hay una pelusita alergénica que cae de árboles y te asesina los ojos. Y más si uno es ciclista.
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