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Se muestran los artículos pertenecientes al tema me acuerdo. Cada cuatro añosIba a escribir sobre la milonga de los Juegos Olímpicos, pero he decidido callarme porque he encontrado alguien que ya ha escrito, antes que yo, y mejor que yo, lo que pensaba decir. Pinchen, si están interesados. En la foto, dos que no necesitan las Olimpiadas para ilusionarse. CrisisPues ya está. Se ha terminado. ¿A que no ha sido para tanto? Que si crisis, que si recesión, que si refundación del capitalismo. Nada, todo bulos. El FMI lo ha dicho: la crisis se ha terminado. Y ahora llegarán los rojos, comunistas, peligrosos antisistemas, y dirán: ¿Y los 3.500 despidos de Opel, también eran mentira? Claro que sí, lo hacían para animar el patio. Hagan juego. En la foto, ejército de diminutos pulgones atacan un granado en una terraza madrileña, ante la posibilidad de que les suban también a ellos los impuestos. GolpecilloDichosas hemerotecas. Qué manía tienen de conservar las cosas. A ver cuándo hacen hemerotecas que se reescriban en función de las evoluciones del presente. Porque, ¿qué es el pasado sino el lugar donde demostrar que siempre hemos tenido razón? Al poco del Golpe de Estado en Honduras (no entraremos a analizar cómo algunos medios cambiaron el término "golpe" por otros más cómodos como "situación anómala", o similares), Mario Vargas Llosa, ese hombre, publicó un artículo en ese mismo medio en el que decía que sí pero no pero sí pero la culpa es de Hugo (Chávez, claro). Un artículo bastante interesante, de construcción más que básica, que seguía la tradicional estructura de "Qué feo es esto... pero si ha ocurrido será por algo". Por ejemplo: "Franco era muy malo... pero se necesitaba un dictador". O "Matar está mal... pero el problema del GAL es que fue una chapuza". Ya me entienden. Por si lo quieren consultar, aquí lo tienen. Me permito extraerles un párrafo: “Despertar a un presidente constitucionalmente elegido a punta de bayonetas y enviarlo al exilio sin darle tiempo siquiera a cambiarse el pijama, como hicieron los militares hondureños con Manuel Zelaya hace dos semanas, es un acto de barbarie política..." Por lo visto, para el señor Vargas Llosa, lo malo del asunto es que no le dejaron quitarse el pijama, no el golpe en sí. La cosa sigue así, de manera muy previsible: ...Zelaya, quien, en violación flagrante de la Constitución que había jurado respetar, se disponía a llevar a cabo un referéndum para hacerse reelegir, una pretensión que fue condenada por la Corte Suprema y la Fiscalía de la Nación, y por la que el Congreso hondureño había iniciado un proceso para destituirlo como jefe del Estado” Curioso. Un señor dice que quiere convocar un referéndum, es decir, preguntar a los ciudadanos, para cambiar una ley, y eso es malísimo. Tan malo que hay que sacarle de ahí como sea. El artículo de Vargas Llosa contiene más perlas, todas destinadas a justificar el golpe (ahora recuerdo que Fraga nunca habla de dictadura franquista, sino de "régimen extraordinario"). Mi pregunta es qué dirá ahora el señor Vargas Llosa, defensor de las libertades por encima de todo, al leer esto: "Micheletti ordena el cierre de los medios de comunicación afines a Zelaya". Cierre de periódicos, eliminación de la libertad de pensamiento... todo la mar de democrático.
Corazonada
Yo también tengo una corazonada. O varias. Que cuando Madrid no consiga los Juegos Olímpicos, nadie devolverá el dinero que se han gastado en promocionar la tontería. Que cuando Madrid no consiga los Juegos Olímpicos, el ayuntamiento volverá a subir los precios de las piscinas públicas (que se han duplicado en menos de tres años), o los de los transportes públicos, para pagar el derroche de la tontería. Que cuando Madrid no consiga los Juegos Olímpicos habrá un grupo de gente a la que sus excel no les van a cuadrar. Y que cuando Madrid no consiga los Juegos Olímpicos, ese mismo grupo de gente habrá ingresado un buen puñado de dinero nuestro para no hacer nada. Tengo una corazonada. PromesaSiguiendo el ejemplo de las aerolíneas, prometo reducir para 2050 el número de post escritos. También lloranNo sean crueles, señoras y señores. Los ricos también lo están pasando super mal con la crisis. Sus empresas ya no generan (tantísimo) dinero, y no saben a qué renunciar para llegar a fin de mes: si al Ferrari, a las cinco visitas mensuales a la peluquería, o al yate que usan una vez al año y que tiene nombre de prostituta rusa. Y encima hay gobiernos que quieren regular los sueldos que cobran, serán ladrones (los gobiernos, digo). Así que se han organizado, y han montado un sindicato, perdón, un club, en el que relacionarse entre ellos, hacerse ofertas entre ellos, y compartir trucos para evadir impuestos, perdón, para sacar más rentabilidad al fruto de sus iniciativas empresariales, que ya sabemos todos que es lo que termina haciendo rico al país entero. Si pinchan el enlace del párrafo anterior podrán contemplar la foto de los cuatro listillos que han montado el club, imaginamos que con la esperanza de que les dejen formar parte de él. En nuestra foto, dos sindica-listas del club, con sus asesores bursátiles en brazos. Sueldos
A estas alturas del partido puede resultar impertinente, y hasta de mal gusto, recordar que esta crisis que nos obliga a todos a apretarnos (más) la soga al cuello, no nació de la nada, sino de las prácticas abusivas y avariciosas de un grupo de banqueros y especuladores dispuestos a hacer lo que sea con tal de ganar dinero. ¿Se acuerdan? Aquello de las hipotecas subprime, que venía a ser como un timo de la estampita a gran escala. Digo esto porque hay que tener fresca información para entender en toda su dimensión noticias como esta: "La banca rechaza poner límites a los salarios de los directivos". Supongo que se referirán a límites... por abajo. La foto, que muestra una sala de juntas a punto de ser asaltada por los mandatarios mundiales del robo a gran escala, ha salido estrecha. Y me gusta así. Si alguien tiene alguna queja, que se haga un referendum. RumboParece que ustedes, lectores, abonados, suscriptores y accionistas de nomeacuerdo, están ciertamente disgustados con el nuevo rumbo editorial tomado por el anteriormente blog dedicado a la desmemoria, la memoria y otras pérdidas. Visto el escaso número de comentarios de las últimas entradas, el Politburó de nomeacuerdo ha entendido el mensaje: "Menuda mierda de blog". Y nos alegra saberlo. Si no les gusta, no pasa nada, aquí tienen internet, un lugar donde, además de porno, podrán encontrar blogs de su agrado. Mientras, aquí, seguiremos con nuestra militancia anarco-dadaísta encaminada a derribar a las fuerzas del orden público y privado.
Que no se digaQue no se diga que somos rencorosos. Leo: "El fisco devuelve a Bernard Madoff 9.500 euros". Que no se diga. Que no se diga, por ejemplo, que los señores que auparon a Madoff, que le convirtieron en el emblema del enriquecimiento ilimitado y la voracidad capitalista, están todavía en la calle, con los bolsillos llenos. Que no se diga que Madoff ha sido el cabeza de turco de una operación de limpieza (también llamada crisis por los más alarmistas) que ha servido para que las empresas se libren del lastre de trabajadores molestos, depuren sus consejos de administración y engorden sus cuentas a costa del dinero público. Que no se diga que de aquellas promesas de "reformar el capitalimos" hemos pasado, en apenas meses, y con un verano caluroso de por medio, a estos "pues tampoco era para tanto, ya vamos saliendo de esta". Que no se diga. En la foto, obrero marroquí contempla la curva alcista de sus acciones en fondo de inversión asiáticos. Qué risaSeguimos con las lecciones de economía-ficción: primero fue la liberalización de la Televisión. Después de la Telefonía. Después la de la Sanidad (sí, no se engañen), y ahora viene la de las Gasolineras. Leo: "Competencia pide ampliar el parque de gasolineras y facilitar la entrada de más empresas" No sé si alguien se cree todavía el cuento de que liberalización es sinónimo de más calidad a menos precio, pero esa es la burra que nos venden siempre: "Liberalizamos la telefonía, para ofrecer más competencia, más calidad y mejores precios al consumidor (ríanse aquí)". ¿Alguien ha visto bajar los precios a las empresas de telefonía móvil alguna vez (sí, hay un caso, pero fue después de una subida progresiva de más del 50% que olvidaron contar en su publicidad), ¿podemos afirmar que el servicio es mejor ahora que hace cinco años? (si alguien responde que sí, que pruebe a darse de baja de una telefónica). Nadie se acuerda, por ejemplo, de decir que gracias a la liberalización del sector, tenemos las tarifas más caras de Europa en telefonía e internet, además de los peores servicios y menor ancho de conexión, por ejemplo. Nadie dice que la tele es un asco, sea de pago, digital o por tarjeta cerebral, y tampoco nadie cuenta que, por ejemplo en Madrid, pueden mandarte a un hospital a 35 kilómetros de tu casa, teniendo otros más cercanos, para que la presidenta pueda así cumplir con su promesa de acabar con las listas de espera. Rían, rían. En la imagen, tres mujeres miran cómo baja el precio de la gasolina en función de los altibajos del río Duratón. OVNI
"Fui abducida por extraterrestres", afirma la mujer del nuevo presidente de Japón. Por fin alguien de la clase política que aporta cordura al asunto. Desde aquí me ofrezco voluntario para ayudar a los extraterrestres a elaborar una lista de políticos fácilmente abducibles. Gratis, además. Es que soy así de desprendido.
Peleas de enamoradosVamos a ver si lo entendemos entre todos: Zapatero, o uno de su equipo, dice que están pensando en subir los impuestos a quienes más ganan. Nadie dice, claro, que previamente, se los habían bajado (este u otro gobierno, lo mismo da). Y ahí está la clave del asunto: el 75% de los empresarios españoles paga a Hacienda como si fuera un mileurista (incrédulos, que pinchen en el link, no les llevará a ningún nido de rojos sedientos de sangre). Luego dicen que lo que habían dicho no era lo que querían decir, sino que alguien dijo algo que ellos no habían dicho. Y se quedan tan anchos. El misterio de las SICAV, un mecanismo por el cual los empresarios sólo pagan el 1% de lo que ganan, mientras que usted y yo pagamos, por lo menos, el 15%, sigue sin resolverse. En la foto, Gobierno y Empresarios en una pelea de enamorados. Diálogo socialLo he pensado mucho (bueno, tampoco tanto), y he decidido que el "contrato del siglo XXI" que propone la patronal (bonito nombre para algo más viejo que la tos) me parece una muy buena idea. Abaratemos el despido, y con la experiencia acumulada y la carrerilla que ya llevamos, podemos incluso despedir al rey. Y nos saldría barato. Viva la patronal. En la foto, patronal y sindicatos proceden a un acercamiento de posturas.
RécordPor lo visto, Pedro Ruiz-artista ha batido el récord de la entrevista más larga en televisión, y ha entrado en el Libro Guiness tras aguantar doce horas de preguntas en directo. Lo digo por si no lo sabían.
(dejen aquí un silencio incómodo frente a sus computadoras)
Y sí, yo también estoy pensando lo mismo que ustedes. A saber: - ¿En serio está vivo Pedro Ruiz? De regalo, una periodista japonesa, vista de perfil, mientras se prepara para grabar su intervención desde la sala de prensa del Festival de Cannes.
PublicidadHe decidido dar un giro radical a mi política anarco-judeo-masónica, y he empezado a invertir en publicidad. Como los bancos, que los pobres no hacen sino apretarse el cinturón (y si ellos se aprietan el cinturón, a nosotros nos quitan el aire), he decidido que la crisis no es una crisis, sino una oportunidad, así que aprovechando los beneficios de la economía marxista-liberal en la que nos encontramos (sí, esa en la que se privatizan los beneficios pero se socializan las pérdidas... de algunos), he iniciado una agresiva campaña de medios que hará temblar al Banco Santander cuando publique la cuenta de resultados del blog. Así empieza (gracias, Ander):
PobrecitosUna de las frases que más escucho desde que se desató la crisis que podía haber acabado con el capitalismo (y que terminará fortaleciéndolo... para los de siempre) es "Esto no es una crisis, es una oportunidad". Y sí, eso mismo han debido pensar estos señores, a juzgar por lo bien que les van las cosas. Y sí, ya sé, los ortodoxos neoliberales me dirán que es necesario que los bancos funcionen para que el sistema funcione, que si ellos ganan, todos ganamos, que si a ellos les va bien, a nosotros también. Y el caso es que me cuesta creerlo, y no sé por qué. ¿Qué tal si reparten algo? Digo, por cambiar. PD: En la foto, directivo de un banco apesadumbrado por los afectados por la crisis mientras piensa si necesitará más bolsas para guardar todo el dinero que ha roba... esto, ingresado de manera legítima y legal, siempre en beneficio de los demás. La foto es mía. La belleza del MIDI
Me gustan los vídeos que graban las cámaras de los teléfonos móviles. Me gustan los píxels, los saltos, los desenfoques. Y me gustan las versiones MIDI de canciones célebres, con ese sonido de tecnología prehistórica que me hace pensar en el momento en que un ordenador tome las riendas de este blog y escriba textos-MIDI. Os dejo con una canción. Luego más.
Secuencia
Secuencia de acontecimientos mediáticos unidos, lo sé, por una secreta relación de causa-efecto: - Enrique Rubio aparece a toda página en un medio de información regional, donde afirma, sin rubor, admirar a Osasuna. - Una señorita de Alcobendas, Madrid, gana el Óscar por una película de un director que antes hacía películas. - Dimite el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo. No puede ser simple casualidad. No puede serlo. Que paguen
Seamos sinceros: los trabajadores molestan. Se empeñan en cobrar, disfrutar de las vacaciones, ahorrar el dinero que podrían gastarse en productos de otras empresas e incluso agruparse, a veces, en incómodos clubs llamados sindicatos para conspirar contra nosotros. Por eso resulta irritante que se enfaden con propuestas como estas, la de abaratar el despido, que ideamos solamente para contentarles, para justificar los sueldos de los sindicalistas, para otorgar titulares a la prensa que se proclama como de izquierdas. Ilusos. Lo que de verdad queremos es cobrarles por trabajar. En la foto, empresaria embelesada ante un horizonte tan oscuro como prometedor. Literal![]()
No me den las gracias. El nuevo servicio de traducción de nomeacuerdo al finlandés es cortesía de otros. Yo me limito a enlazarlo para hacerles a todos ustedes la vida más fácil. No me den las gracias. La influencia
Soy poderoso, y lo sé. Estoy entre los líderes mediáticos de la blogosfera mundial. Y lo sé. Pese a mi inmenso poder, nunca, o casi nunca, lo ejerzo, y tanto desapego siento hacia él que en ocasiones olvido quién soy, y la capacidad de influencia que tiene el más pequeño de mis actos, la más nimia de mis decisiones, la más tonta de mis opiniones. Hasta hoy. El diario El País (antiguamente independiente de la mañana, ahora dependiente de nomeacuerdo) ha seguido al pie de la letra mis instrucciones de ayer y ha puesto a sus redactores a mejorar textos ajenos a destajo. Una noticia publicada el día 14 de enero, en exclusiva, por la edición impresa del diario ADN, ha sido reproducida hoy, 15 de enero, con pequeños retoques, y, como debe ser, sin citar la fuente, en el suplemento de Madrid del rotativo (qué ganas de escribir esta palabra) madrileño. Y sin embargo, la inexperta redactora, en su afán, loable y entendible, por obedecer rápidamente mis instrucciones, olvida una de las normas básicas del plagio, enunciada ayer en mi i-Encíclica semanal: mejorar, pero no ocultar completamente, el robo. Porque, ¿para qué sirve un plagio que se agazapa en una buena edición, para qué ocultar lo que no es sino motivo de orgullo, para qué esconder el afán posmoderno que todos llevamos dentro? No, señores, señoras, no, esclavos y esclavas: plagien, pero háganlo bien: que se note. Tiempo de más
Ahí arriba tenemos a un señor congelado en el tiempo en su intento por escaparse del objetivo de mi cámara. De fondo, una pareja que llegaba tarde a la Ópera no consigue avanzar, por más que lo intentan. Esta es la tercera de una serie de tres fotos que tomé en los soportales de la Plaza de San Marcos mientras paseábamos, de noche y con frío. Ahora miro la foto, pienso en ese segundo de más que los científicos han tenido a bien regalarnos el año pasado, y tengo la sensación de que no aproveché demasiado ese tiempo extra que nos regalaron, como si el año entero fuera una pantalla de videojuego en la que cada foto lograda te regala tiempo de más para alcanzar la meta. Pasar a la acción
Hace mucho anuncié mis planes para pasarme a la clandestinidad, y trabajar en la sombra por la caída del capitalismo y la instauración de un régimen en el que yo mismo me ocuparía de controlar TODO, para ahorrar trabajo a los demás. Conseguí convencer a destacados nombres de la aristocracia capitalista, y con su ayuda (gracias, Madoff) hemos desencadenado una pequeña crisis mundial con la que esperamos dar la vuelta al orden mundial, y colocar la capital del nuevo mundo en un local vacío que hay frente a mi casa, para no tener que usar el metro, cada vez más infestado de yuppies que no quieren gastar gasolina. Mientras ese momento llega, el viernes decidí poner en marcha la estrategia de socialización del pánico, y en memoria de mis camaradas SHANDYS, me colé en la fiesta que ofrecía, amablemente, y para la aristocracia neoliberal, la insigne presidenta de la Comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre. Con la ayuda de un abrigo elegante, un afeitado reciente y una bufanda de cuadros ingleses, me introduje sin problemas en una fiesta donde se daban cita una cantidad ingente de señores de rizos peinados hacia atrás con gomina y aspecto de regentar, desde su despacho en Génova, oscuros clubs de carretera. Una vez situado, definidas las medidas del local, comprobadas las salidas de emergencia y el estado alcohólico de los guardas de seguridad, aproveché un momento de distensión en el coctel para detonar mi sencillo artefacto: con un elegante golpe de muñeca, y a escasos centímetros de un grupo de consejeros, ministros y presidentes de comunidades autónomas, logré arrojar al suelo una bandeja repleta de copas de vino tinto, que es el que más mancha, sembrando el pánico y la confusión, momento que aproveché para lanzarme sobre mi verdadero objetivo: la tortilla de patatas. Si apoyas mi revolución, firma aquí. Yo que tú yo que tú ya no me moriríaSolución a la crisis
Transcribo, por su interés socio-político, una misiva enviada hoy mismo al Servicio de Atención al Cliente de la entidad bancaria Caja Laboral, tras su emocionante decisión de cobrar 2,40 euros por uso del cajero automático en entidades diferentes a la mencionada, incluso cuando pertenezcan a la red Servired, a la que está adscrita Caja Laboral: Estimados señores, soy XXXXXXXXXXX, (DNI XXXXXXXX-z), cliente de su entidad, y me dirijo a ustedes porque he recibido la buena noticia, gracias a su infravalorada "política de transparencia", de que a partir del 1 de diciembre, pasarán a extraernos de nuestras cuentas 2,40 euros cada vez que hagamos uso de la red Servired, a la que ustedes pertenecen, en cajeros que no sean de Caja Laboral. No mencionaré el dato de que vivo en Madrid capital, donde a duras penas se puede encontrar un cajero de su entidad, porque esta es una cuestión menor. Lo importante es que hayan tomado por fin esta decisión. ¡Bravo! Les felicito por esta brillante iniciativa: ya era hora de que alguien se atreviese a quitarse la máscara y acabar con el bulo de que las Cajas de Ahorro y Bancos son ONG, entidades de ayuda al necesitado o, todo lo más, o supermercados de baratillo en los que conseguir a módico precio vajillas, lavadoras o viajes a Torremolinos. Entiendo que 209 millones de euros de beneficios no son suficientes para satisfacer las necesidades básicas de su cúpula directiva, y aplaudo su brillante iniciativa de recuperar la práctica, desgraciadamente en desuso, de la usura. Al fin y al cabo, la crisis que nos acecha no es una crisis, sino un desigual reparto de la riqueza: los pobres y la clase trabajadora hemos creído que teníamos acceso al dinero, cuando este pertenece en exclusiva a sus legítimos propietarios, los ricos. Les animo fervientemente a continuar por esta línea de trabajo, y me atrevo a proponerles otras iniciativas para que las trasladen a su consejo de administración, en próximas reuniones: - Duplicar, o triplicar, los intereses de las hipotecas. - Instaurar comisiones por uso de suelo de oficina, gasto de papel en las libretas de ahorro y de tinta de impresora al actualizarlas, o comisiones por palabra empleada en cada una de sus comunicaciones, sean verbales, escritas o por correo electrónico. - Recuperar el lamentablemente abolido derecho de pernada, que tantas satisfacciones proporcionará a sus directivos. Todas estas iniciativas serán previamente comunicadas a sus clientes, en virtud de su política de transparencia, claro. Que no se diga. Dicho esto, lamento comunicarles que mi pobre estado de cuentas no me permitirá colaborar en esta nueva estrategia de estrangulamiento de la clase trabajadora, y sintiéndolo en el alma, tendré que marcharme a otra entidad bancaria más mojigata y que, al contrario que ustedes, no haya entendido la verdadera filosofía del negocio: ganar dinero a costa de los que menos tienen. Atentamente suyo, XXXXXX
Obama al cuadrado
Lo ha escondido al final, pero en realidad debería ser el comienzo de la crónica, porque ahí se esconde todo el misterio de la campaña, y reciente triunfo, de Barack Obama como presidente del mundo (a ver si nos dejan votar a los demás también, ya que tenemos que aguantar su campaña electoral, además de las nuestras). Lo ha escondido al final, pero es la noticia del año. Lo ha escondido al final, pero explica, mejor que nadie, el fenómeno de Barack Obama. Lo ha escondido al final, y yo lo digo pronto: Barack Obama tiene un doble. Sí un doble, se llama Ary Katz, y fue el encargado de sustituir al ¿verdadero? Obama en una de las muchas fiestas con las que celebraron la victoria del candidato mulato en EEUU. Si los políticos fueran al cine, y si los políticos hubieran visto El asesinato de Jesse James a manos del cobarde Robert Ford, sabrían del peligro de querer ser otro, sabrían del peligro de querer ser famoso, sabrían del peligro de entregarte a los medios. 4-2
En un gesto inédito, que muchos podrán considerar como mi suicidio social, voy a emitir mi opinión sobre la victoria de la Selección de fútbol del país conocido como España sobre la equivalente del país conocido como Italia: ganar por penaltys no es ganar. A penaltys jugábamos los que no sabíamos jugar a fútbol. Por penaltys ganábamos los que no sabíamos ganar-jugar a fútbol. Los penaltys son lo único que nos gusta a los que no nos gusta el fútbol. Por más que uno de los locutores (me resisto a denominar periodistas a unos señores cuya labor es la de unos Manolo-el-del-bombo pero vía televisión) de la cadena que retransmitía el partido afirmase: "ganar a Italia en los penaltys es lo más grande que no podía pasar", hemos de reconocer todos que los penaltys son el consuelo de los inútiles. Como yo, que soy el rey de estos penaltys, que, por cierto, provocan bastante menos ruido en el vecindario que los arriba mencionados. He dicho. Ya pueden soltarme sus pedradas. Chao
Me he sentido muy mal al leer esta noticia. Quizás porque Iñaki era el hermano de un compañero de clase. Quizás porque he sido incapaz de continuar con la tradición montañera de mi abuelo. Quizás porque todavía repito en el metro las sentencias que mi abuelo nos enseñaba mientras subíamos montes los fines de semana. Quizás. Pero intuyo que hay otras razones que no consigo explicar. Mientras las descubro recuerdo cómo su hermano nos contaba que disparaban juntos flechas a los rodapiés de su casa con un arco que él había traído de alguna expedición lejana. Chao, Iñaki. Error
Van Gogh nos enseñó (por lo menos a mí) que pintar feo puede estar bien. Pensé en esa idea cuando descubrí que mi cámara de fotos, que uso como cámara de vídeo, tiene un error al procesar la información de los reflejos. Y ahora sólo ruedo reflejos e investigo más errores. Ahí estaba yo![]() Como ya no estoy en el lugar de la foto, he decidido borrarme. Quirófano
Y sí, también tengo fotos de velos y burkas de todos los colores (y sorprendentemente muy extendidos), pero siempre me ha podido más el interés por los pies que por las cabezas. Este grupo de piernas occidentales calzadas con fundas azules corresponden a un grupo de turistas a punto de entrar en una mezquita antigua. El barullo producido por los flashes, los guías en miles de idiomas y las risas de algunos adolescentes contrastaban con el silencio de otra mezquita, la noche anterior, en el centro de un barrio popular egipcio. No hay pirámidesSí, tengo fotos de las pirámides, pero me gustan mucho más estas de un pavoroso incendio con el que nos topamos la primera noche, en pleno centro de El Cairo, cuando salíamos de cenar con E., corresponsal de EFE. De toda la serie publico una que retrata bien, creo, los momentos de desconcierto previos a un movimiento fascinante: cientos de personas ayudando a los bomberos a apartar los coches, desenrollar las mangueras y, sí, a tapar los agujeros de estas últimas y poder así sofocar el fuego. Coproducción Un director filipino, montado en un carrito de la compra, rumbo a Cannes. Y al fondo, un director español intentando reunir dinero suficiente para sacar su coche de un parking cercano a su casa. Un largo plano secuencia uniría el carrito, el coche y la firma secreta de un acuerdo de coproducción que podría producirse en cualquier fuera de campo. El cine siempre es subterráneo y clandestino. Bolígrafo-ventiladorCada uno tiene sus manías. Una de las muchas que colecciono es no subir nunca vídeos a este blog (en realidad, cada vez subo menos cosas, pero no hablemos de eso ahora). La foto que preside esto corresponde a un vídeo rodado entre unos cuantos amigos y con un protagonista único: un bolígrafo-ventilador de colores que no escribe ni da aire, pero es fascinante e hipnótico hasta la obsesión. Me acordé, sin razón alguna, de ese bolígrafo mientras disfrutaba de otra cena, divertida sin necesidad de bolígrafo, el viernes en Coruña, con B. y P. No pidan detalles, no los daré. DesistoHe fracasado. Lo confieso. Había dejado el blog en barbecho confiando en el milagro pero no se ha producido. Y me explico. E. tenía un blog muy majo, que abandonó al huir al frío polar. Ese blog (el huérfano) fue atrapado hace meses por un robot de escritura automática llamado AB3kXQry que escribe maravillosos post incomprensibles, en inglés, con farragosas explicaciones sobre cosas que no entiendo. Esa primera frase de su última entrada me inquieta: To design a better system search engine and information dissemination, information and knowledge is power. Confiaba en secreto que abandonando nomeacuerdo a la intemperie de la red, AB3kXQry o alguno de sus hermanos acabarían por adoptarlo para lanzar ahí sus reflexiones sobre el poder, el conocimiento y la difusión masiva de propaganda anarquista, logrando además uno de mis sueños: comprobar en directo que alguien escribe mis textos. (en la imagen, a la manera de eresfea , un paisaje brumoso, una mañana, en el Pirineo andorrano) Espera
Cuentan que Marcelo Mastroianni dijo en una entrevista: "No me pagan por actuar, me pagan por esperar". En la imagen, dos que esperan. Y tiroEn pie![]()
Muévete. Actúa. Muere matando. Mejor en pie que de rodillas. Abandona tu apatía desencantada, tu aire de "estoy de vuelta" y haz algo por un mundo mejor: firma para que Alejandro Sanz no cante nunca más. Silla Me acuerdo de que estuve un rato mirando esa silla y nadie apareció para sentarse en ella. Mi país Desde que Peter se fue, la red está huérfana, como falta de aire. Abro el correo con desgana y visito su blog tres veces al día, en un acto que ya no es reflejo sino intencional. En este nuevo orden mundial, he tomado una decisión drástica: anuncio públicamente la retirada de la candidatura a ser presidente de Internet. Me conformaré con mi pequeño rincón de la calle Corrientes, en un Buenos Aires en pleno invierno mientras aquí se termina este raro verano sin verano. Gracias, D., por la foto y la memoria pequeña. Paella
La mera idea de encontrarme con el Capitán Alatriste mientras huyo (en la playa) del Capitán Alatriste me dan ganas de ensartarlo con su espada y añadirlo a la tradicional paella (de bote). (En la imagen, el capitán Trueno, que sólo me da ganas de releerlo en verano) Piso Me acuerdo de que un sábado por la mañana me topé con un joven borracho que se grababa con una navaja en su brazo el teléfono de un piso en venta. Corto Vino a visitarme el otro día al rodaje. Llegó sin decir nada, con ese pelo blanco que debe tener desde que nació, miró un poco desde lejos, sonriendo, y antes de que pudiese saludarle, ya se había marchado. Era la primera vez que le veía en años, y me hizo tanta ilusión que me desperté llamándole y corriendo por el pasillo de casa. Pero cuando llegué a la cocina, había desaparecido. Secuestro![]() Llevo tiempo planeando pasarme a la clandestinidad. Y el sábado estuve a punto de lograrlo. Carretera secundaria de Segovia. 11 de la mañana. Sol. Detrás de una curva, un control policial. En el coche llevamos material terrorista: lechugas, toallas, una botella de vino y dos ejemplares del número secuestrado de la revista El Jueves. Uno de ellos está precintado, lo mantenemos en la bolsa para deleite de generaciones futuras. El otro rula de mano en mano, provocando comentarios unánimes: Leticia tiene cara de aburrida. El agente de la benemérita nos hace ralentizar, nos mira atentamente, y nos deja pasar, sin tan siquiera registrar el maletero, introducir los perros y obligarnos a desnudarnos para ver si llevamos la portada prohibida en algún oscuro orificieo de nuestra anatomía. Gran decepcción. Seguiré tentando a las fuerzas del orden, y para empezar, afirmo que la portada me parece indignante... por floja. Ala.
Vitamina C![]() Circo No soy la mujer barbuda, ni el hombre bala. Tampoco el payaso ni el enano, ni el trapecista, el domador o la chica al que el mago corta en mil pedazos todas las noches. Pero trabajo en un circo. Y todas las mañanas, cuando entro por la puerta, y veo la pista vacía, los caballos dormitando en sus cuadras y las caravanas de los artistas cerradas, dormidas, me acuerdo de mi abuelo, al que tanto le gustaba el circo, y que no perdió una sola ocasión de ir a verlo con la excusa de sus nietos pequeños, y de una tarde en Coney Island, al borde del mar, símbolo de un verano inolvidable. Pedrada
El otro día tocó en Madrid un grupo de abuelos que alguna vez fue un grupo de rock. Y no fui a verles. Van a regalar 2.500 euros por tener un hijo. ¿Con Iva o sin IVA, con factura o sin factura, en A o en B? Si riego las plantas, se mueren. Si no las riego, también. Y quiero pensar que nada de esto puede ser casualidad. No puede ser una de esas cosas que pasan. 85.50.162.55
Pide una IP fija, dijo el informático. He buscado en carnecerías, colmados, decomisos y grandes superficies, sin éxito. Y me acuerdo de cuando no existía internet, escribía con bolis azules (ahora son negros) y quemé la mesa de estudio mientras preparaba, sin demasiado interés, un examen de Física y Química. Terror Metieron mano en mi mochila. El teléfono (movible) les decepcionó enseguida: no es en color, no tiene juegos, no tiene tono-politono-sonitono. Sólo vibra. Y mal. Enseguida descubrieron la cámara. - ¿Qué es? (los cuatro, al unísono) - Una cámara de cine - ¡Grábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanos grábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanosgrábanos! - Sólo si pensáis una historia Y la pensaron: un monstruo (mi madre) les persigue por un bosque (el parque infantil) hasta que encuentran una barca (un columpio viejo), se montan, reman, les pilla una tormenta (su hermano mayor) y se ahogan en el mar (un cesped mal cortado). Dura un minuto y treinta y dos segundos y es mi primera película de ficción. SPAM![]() Siguiendo la última tendencia en blogs (esto es, convertirlos en fuentes de dinero con las que subvencionar vicios inconfesables), he decidido reconvertir nomeacuerdo en una autopromo de mí mismo . A partir de ahora, cada post será en realidad un link hacia nomeacuerdo , para incrementar escandalosamente las visitas y así lograr mi objetivo secreto: convertirme en presidente de internet. Pincha aquí . Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí.
Por correo
De "la fiesta de la democracia" (asesinaría a quien sea capaz de decir esa frase sin sonrojarse) destaco mi tentación de introducir una loncha de choped en el sobre de votación por correo. Me reía de sólo pensar la cara del vocal de mesa encargado del recuento. Y la discusión: ¿es choped o es mortadela? ¿Izquierda o derecha? ¿En blanco o nulo? SMS![]() Prosigo mi labor de espionaje industrio-sentimental. Domingo, 11:45 h. Alguna ciudad del centro peninsular. Adelanto por una calle tranquila a un grupo de cuatro adolescentes. Camisetas de tirantes y pantalones más estrechos que mis calcetines. Tengo prisa. Pero al sobrepasarlas, cazo al vuelo la siguiente frase: - No creo que consiga enamorarme nunca. Y detengo el paso. - ¿Por qué?, le pregunta otra. - Porque las veces que lo he intentado, siempre me ha salido mal. - Tía, seguro que encuentras uno y te enamoras. - Que no, que a mí, aunque un tío me mande dos sms al día, ya no me enamora. Acelero. Audio_frame en otro marco
Me resulta imposible despegarme del pasado. Así como hay verdaderos artistas de la mutación, del autoborrado de su historia, de la negación de lo que afirmaron, no puedo dejar de reconocer que lo que soy es culpa y obra de lo que fueron lo que estuvieron antes que yo, de lo que fui hace un rato, de lo que fui hace mucho. Y ahí entran ellos. No está de moda, no se lleva, no aparecen en las revistas de tendencias, pero no puedo dejar de considerarlos parte de mi formación, de mi familia, de lo que representaron para gente querida. Triste es tener que encontrar esto en un lugar como este, pero será el signo de los tiempos, que han cambiado sin que me avisen. Pantone/pantone Dos días pintando una casa al ritmo de David Bowie y sus viajes espaciales. La pared del pasillo es rojo bermellón. La del cuarto de trabajo es el pantone MT154. Me acordaré siempre. 15:23![]() B. soñó el otro día que un servidor era un espía soviético. Precisamente, el mismo día en que terminé mi primer Manifiesto cinematográfico, a la manera de Vertov, en favor del cine que a mí me da la gana. Todo encaja. Soy, pues, un espía a sueldo de un país que no existe más, y mi primer encargo consistió en anotar todas las conversaciones que se produjesen a mi alrededor, entre las 12:24 del mediodía y las 15:38 de la tarde. Ayer. Ciudad intederminada del hemisferio norte. Europa. 15:23. Restaurante de comida rápida. Cuatro amigas de entre 34 y 37 años. Restos de comida nada baja en grasas. Chica 1: P. quiere cambiar de coche. Chica 2 (con cara de asombro): ¿Y el descapotable? Chica 1 (con gesto de desdén): Bah, se ha cansado de él. Quiere un todoterreno que ha visto. Un Audi, creo. Gris. Sí. Gris. Gestos de aprobación de Chica 2, Chica 3 y Chica 4. Chica 1: Y fijáos, el día del atentado de Barajas, él estuvo a punto de aparcar el descapotable allí. Me llamó, todo enfadado: "¡Qué mala suerte! Si lo llego a aparcar, ahora el seguro me habría pagado el coche nuevo. Qué putada. Ya es mala suerte, joder". No, a los espías soviéticos no nos está permitido insultar, emitir juicios o tirar refrescos de cola por la cabeza de nuestras presas.
Con/sin Sin:- ¿Este ascensor tiene memoria? - No Y cuando él se bajó, yo apreté el botón de siempre. Con: - ¿Este ascensor tiene memoria? - Sí - ¿Mucha? - Bastante. Recuerda mi cara de susto cuando llevé a casa el primer suspenso, los besos fugaces de la señora del tercero con el marido de la del cuarto, la mochila que me acompañó durante años al colegio, la primera noche que llegué tarde, y me bajé dos pisos antes, para que el ruido no me delatase, todas esas veces que, despistado, pulsé su piso en lugar del mío, y recuerda incluso, el nombre de aquellos que estuvieron a punto de comprar el piso antes que nosotros, y que no aparecieron el día en que tenían que entregar la primera señal. Dedicado a![]()
Nomeacuerdo ha cambiado. Cuando empecé a escribir esto, sólo mi ordenador, y los de los cibercafés ilegales donde actualizaba, sabían de su existencia. Ahora tengo fans anónimos, enemigos declarados, y de vez en cuando, hay quien me reclama que actualice. La última petición (y declaración de fidelidad al blog) se produjo el viernes, a altas horas de la madrugada, en un bar ruidoso. Pero, ¿qué contar cuando eres consciente de que (y de quiénes) te leen? Prefería el anonimato, la nocturnidad, la alevosía y la impostura. El silencio. Los mensajes anónimos en botellas de ceros y unos. La tristeza del contador de visitas sin estrenar. Para los que me leen, y para quien me reclamó que escribiese, un recuerdo prestado que siempre me hace sonreír. El 125 de Georges Perec: "Je me souviens que Khrouchtchev a frappé avec sa chaussure la tribune de l´O.N.U." Aparecer (o no)
Tengo cierta tendencia, cada vez más agudizada, a desaparecer. No llamo ni atiendo llamadas. No escribo correos y ni tan siquiera visito mi propio blog. O lo visito con nombres falsos, como si mi primer yo hubiese desaparecido, y yo fuese en realidad otro, al que no conozco. Aparecer. Desaparecer. Pienso en todo esto, y en cómo darme esquinazo sin que yo mismo me entere, mientras recuerdo cómo este guión , de aparecidos/desaparecidos fue de los primeros que leí de un tirón, una tarde nublada en una piscina ventosa. Apareceré de nuevo, para el estreno. O no. Stalker Supongo que ya no se llevan. Que la coherencia y el sacrificio ya no están de moda. Que la comodidad y la diversión han ganado la batalla. Y quizás la guerra. ¿Entonces? Al monte, cual maquis de ciudad. SonrisaRestaurando un restaurador Me acuerdo de cuando restaurador no significaba "cocinero obsesionado por meter hidrógeno líquido en cualquier cocido", sino "señor que trabaja con paciencia en cosas antiguas". Suspender Me acuerdo de cuando compartía despacho con V., al otro lado del mundo. Estábamos cuatro personas en la misma oficina, y una de ellas recibía una visita semanal que nos traía de cabeza: hablaba durante horas, en voz muy alta, y siempre con un mismo tema: ella y sus éxitos. Al principio escuchábamos en silencio, resignados, su parloteo. Hasta que descubrimos el poder de la fuerza . Una palabra escogida al azar de su última frase, introducida en Google, producía resultados hilarantes. El resultado nos lo enviábamos por mail, de mesa a mesa y en directo, y nos reíamos cada vez más alto. Si metes "suspender" en Google imágenes sale eso de ahí arriba. Y no digo que sea gracioso. Carta de ajuste Interrumpimos nuestra programación habitual (lenta y desmemoriada) para avanzarles una noticia de última hora. Según rumores bien informados (¿existe algo así?), Miguel Bosé publicará el año próximo un disco de grandes éxitos, en el que versioneará sus propias canciones a dúo con lo peor de la música internacional. Michael Stipe, el hombre hasta hace unos minutos conocido como "el cantante de REM y un hombre de buen gusto", participará en este enorme atentado mundial entonando junto a Bosé la reveladora "Lo que hay es lo que ves". Dejo abierta la posibilidad de incinerar todos juntos los discos de REM, y de paso, quemar también los de Bosé y Joaquín Sabina.Dejar de![]() - ¿Algún defecto de su marido? - Supongo que es un poquito autoritario. Y de noche, y con alevosía, afirmo que nadie puede desaprender a andar en bici. Se compra![]() Ejercicios de contexto
Chris Marker ya demostró hace medio siglo, en Lettre de Siberie, que las imágenes mienten dependiendo del contexto y el texto que las acompañen. Supongo que lo mismo ocurre con las palabras, que no son lo mismo dependiendo del contexto en que se sitúen. Tomemos pues las declaraciones de una conocida política española, en las que afirma que no llega a fin de mes con sus 100.000 euros anuales de sueldo. Ella afirma que las palabras han sido sacadas de contexto. Imaginemos, pues, diversos contextos. Las palabras exactas son estas: - "No tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego!". Contexto 1: - Mi adicción a la heroína va a terminar pasándome factura. Gasto tanto en jeringuillas y gomas para encontrarme la vena que no tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego! Contexto 2: - Gasto tanto en ropa cara, en lujos, en relojes rolex que no tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego! Contexto 3: - Dedico el 100% de mi sueldo a obras benéficas, y no tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego! Contexto 4: - El mantenimiento del palacio privado en pleno centro de Madrid en el que vivo es tan caro que no tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego! Contexto 5: - Los abrigos de invierno y los bañadores han subido tantísimo de precio en los últimos años que no tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego! No playa![]() Estos días de playas invernales me acuerdo mucho de mi abuelo gallego, que odiaba la playa y compró una casa frente a una bien grande, y bien desierta, para que pudiésemos disfrutar los demás. Era antes de la especulación, antes de las masificaciones, antes de casi todo, y de aquella época sólo recuerdo a Nerón, un perro enorme que salió a pasear y no volvió, el traje de mi abuelo, siempre igual aunque no el mismo, y el olor a sardinas que llegaba desde el primer chiringuito de la historia. También recuerdo fotos que mi memoria quiere convertir en recuerdos vividos, y el extraño placer triste que proporcionan las playas vacías, frías y oscuras. ¿Se puede ser tan bello como una imagen, tan memorable como una canción? El cambio de estación![]() Mi mala memoria falla, y, raras veces, hay frases que se me quedan grabadas y me asaltan de vez en cuando. Estos últimos días, con la llegada tardía del otoño y la caída por sorpresa del invierno, me he acordado de J., que una vez, paseando por el Boulevar Artigas, me dijo que no podría vivir sin el cambio de estaciones. Ahora, por primera vez en tres años, he visto la transición del verano al otoño, las hojas, los vientos repentinos, la luz caída. He disfrutado, y ahora apunto recuerdos otoñales en las últimas páginas de mi libreta. Quizás, como J., yo tampoco pueda vivir nunca más sin el cambio de estaciones. Historia de historias![]() Mi vida transcurrió durante mucho tiempo entre guiones ajenos de películas ajenas. Leí más de los que podía recordar, y ahora recuerdo más de los que necesito. Aquellas historias que corregía, desechaba, mejoraba o empeoraba se me aparecen en sueños, me persiguen, me azotan y están planeando hacerme saltar desde la pasarela de un barco a un mar lleno de gente como yo. Durante mucho tiempo pensé en borrarlas de mi memoria, en pagar un tratamiento para hacerlas desaparecer. Hoy, todas esas historias plagadas de errores, lo sé, son mi mejor patrimonio, una fuente de ideas que no repetir, un mapa del tesoro al revés. Rodar/cortar ¿Y si hubiese dejado de rodar, precisamente aquí?Bingo Reunido el jurado unipersonal, ha decidido, por unanimidad, escoger esta foto, entre la infinita variedad que ofrece Google, para ilustrar este otro tema. Se abre el plazo de alegaciones, quejas y recursos. Ordeno y mando.Manos
Ahora que me toca escribir sobre manos, recuerdo las horas pasadas frente a una hoja de papel, carboncillo en la mano derecha, intentando dibujar sin conseguirlo mi mano izquierda. Guionizar lo real
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Me acuerdo de que cuando trabajaba como guionista de una famosa presentadora de televisión, jugábamos a meterle goles en los guiones, a ver si los decía en directo. Y los decía. Las barbaridades que aquella señora pronunció sin que España se dividiese en dos eran responsabilidad mía. Leyendo esto , no puedo dejar de pensar las cosas que podría esconder en los discursos de este señor hasta conseguir que ganase las elecciones de Ruanda por mayoría absoluta. Tantas autopistas
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La foto parece decir que está borracho, que va a pasar la noche en prisión, que le pillaron intentando pegar a un portero de discoteca, a un matón de segunda, a uno con mal beber. Pero me da igual. En su último disco , póstumo, hay una canción que me hace llorar cada vez que la escucho. Y últimamente la escucho por lo menos, una vez al día, siempre que pienso que no estuve cuando mi abuelo preguntó por mí por última vez. C. I. No hubo suerte, y me quedé sin comprobar si la mujer barbuda lo era de verdad o no. A cambio, recordé que tengo en casa, desde hace por lo menos veinte años, un billete para el tren de la bruja que nunca me atreví a usar. Bienvenidos al circo (aunque la foto sea de la playa cercana, hace mucho tiempo). Y no olviden sus gafas 3D.Tendría que Tendría que estar en lo más alto del gráfico. Tendría que estar con ella. Tendría que haberle llamado más. Pero no estoy allí, no estoy con ella, no le llamé suficiente.En movimiento Nomeacuerdo se mueve. A donde voy no puedo llegar cabalgando, como el viajo fantasma de la imagen, pero sí combinando aviones, husos horarios y desvelos. Volveré, cuando el calor amaine, cuando encuentre un lugar con internet asequible o cuando olvide la geografía desconocida de las ciudades que voy a visitar.He He visto cosas que no creeríais. He visto gente durmiendo sobre lechos de piedras. He visto compañeros de clase que había olvidado. Grupos de música que preferiría olvidar. Grupos de música que no olvidaré nunca. He visto alumnas con pases de prensa invitándome a cerveza. He visto a un señor tocar la guitarra con el arco de un violín, una joven en silla de ruedas preparar rayas de coca sobre sus rodillas (y preferí dejar de mirar). He visto pantalones cortos que deberían prohibirse, sandalias de las que llevaban los romanos, un cantante pasear entre el público. Y he visto llover cuando hacía sol.Gaviota-homenaje![]() Sumandos aparentemente aleatorios del homenaje: - Estos días me he vuelto a aficionar al fútbol, y no he dejado de pensar, mientras veía los partidos en el televisor, que sería incapaz de verlos sin la mirada interpuesta de las cámaras y la realización. - Diez años después, en otras circunstancias, en otra boca, en otra ciudad, escuché la misma frase entonces leída: "No puede haber caballeros si no hay damas". - Hay un lector secreto del blog, que prefiere dejar sus huellas en papel, y no en internet. - Había, en aquella primera columna, una gaviota. Aquí va la mía. Nomeacuerdo presenta...Escribo con urgencia y sin posibilidad de colgar fotos. Escribo con la mirada fija en esta otra mirada que deja, a medio hacer, otra de las grandes películas invisibles de nuestro cine. Como los protagonistas de una de sus películas, no hizo todo lo que quería hacer, pero no hizo nada que no quisiese hacer. Y no todos podremos decir lo mismo. Buceo nacional Por fin. El nacionalismo como lo que es. Un credo. Un culto. Un dogma. Una creencia. Religión. O mejor. Superstición. Todos a bucear.Detenido![]() Nomeacuerdo si estoy detenido. Quizás la labor de profesor universitario pueda, algún día, llegar a ser considerada como una detención ilegal. Una especie de Guantánamo individualizado. Pero sí me acuerdo de una vez que estuve muy cerca de estar detenido. O eso creía yo. En la cola del servicio de inmigración del aeropuerto de Miami, rodeado de perros policías, señores con trabucos y cámaras de seguridad de las te ven desnudo, oí, en perfecto inglés y por megafonía, la siguiente frase (con el nombre cambiado por cuestiones de seguridad): "Nomeacuerdo, por favor, dirígase urgentemente al mostrador de seguridad". Un compañero de viaje se ofreció a hacer las gestiones frente a Amnistía Internacional mientras yo pensaba cuándo podían haberme introducido uranio, coca o goma-2 en mi mochila. Temblando, sin afeitar y con cara de sueño, me acerqué al mostrador, donde una amable militar vestida con metralleta y muchas municiones me dijo: "Toma, se te ha caído tu billete de avión por el pasillo". Capitalistas![]() Domingo 21. Madrid. 18:35 h. Periodista en día libre: ¿Y esos manifestantes quiénes son?
A mi altarQuietos![]() Hay un cine que no nace del movimiento, sino de la inmovilidad, y que camina, lentamente, hacia la fotografía. Hay un cine que se mueve estando quieto. Hay un cine que. Hay. Confía Hoy me he despertado una hora después de que sonase el despertador con una imagen en la cabeza: un hombre normal, enamorado de una chica normal, que contempla ensimismado una granada de mano. Camino del trabajo, una hora más tarde de lo debido, he descubierto que esa imagen pertenece a una película olvidada, que ví hace mucho tiempo, en una copia vieja, quizás sin subtitular, quizás sin entender demasiado. Con esa imagen han vuelto otras, mezcladas con paisajes reales de cemento gris, de parejas normales con granadas de mano entre sus manos. 14 de abril Hoy, 14 de abril , me acuerdo de mi abuelo, que compartió celda con el poeta Miguel Hernández, y desde allí le talló en piedra a mi abuela, de memoria y con una precisión absoluta, la fachada de la iglesia donde se casaron.EllaDuda nº 2![]() Viendo la versión moderna de La Mosca me acordé de mi abuelo. No porque fuese feo, que no lo era, sino porque el protagonista llegó a la misma solución que él para evitar una de las dudas más extendidas universalmente: decidir qué ponerse por las mañanas. Duda nº1![]() Me acuerdo cuando estuve una hora y media delante de una estantería de yogures decidiendo cuál quería.
Hacerse chino Una compañera de clase me dijo cuando éramos muy pequeños que su padre fabricaba chinos. Y yo me lo creí durante años, en secreto, aunque sabía que tenía que ser mentira. Hasta hoy. Dice Joaquín Jordá: "Me fui a Ginebra a un viaje loco con Ricardo y Aranda a buscar financiación para Brillante porvenir y de paso a ver si nos hacíamos chinos. Lo de los chinos no nos interesó, pero volvimos con una maleta entera cargada de propaganda para el partido. En la frontera nos detuvieron y yo en el fondo estaba contento porque pensaba que si me detenían me pasaría cinco o seis años en la cárcel y no tendría que que pensar en nada, me solucionaban la vida". Yo también quiero ser chino. Globo![]() Datos aparentemente inconexos que confluyen el día de hoy: - Recibo un cd de un conocido museo que anuncia en su portada ¡Rusia! ¿Y? Tishe![]() Silencio. 75 minutos de silencio absoluto. 75 minutos dedicados íntegramente a la única película de la historia pintada sobre celuloide. Silencio. Todavía no consigo desprenderme de su argumento inexistente, del baile de colores, de su magnetismo. Silencio. Tishe. Humificador He recuperado un humificador que mis padres nos ponían de pequeños por las noches para que respirásemos bien. Lo conecto, veo que funciona y me acuerdo de cuando las sábanas que todavía uso cuando vivo con ellos olían a nuevo, las lámparas no hacían el pequeño ruido eléctrico que hacen ahora y nos subíamos a la cama de mis padres los sábados por la mañana para leer todos apretados. 16![]() Ayer recibimos una caja de Japón con varias películas antiguas en 16 mm. Y me acordé de un día de invierno que parecía de verano en Montevideo, hace no muchas vidas, cuando acompañado de J. y M. me compré por un precio ridículo una cámara como la de la imagen. Datos a no tener en cuenta: Feria de Tristán Narvaja. Domingo. Comimos en Don Trigo pasadas las cuatro de la tarde. M. sacó fotos que no nos ha enviado. Bebimos Pilsen. Y pensé en rodar una película sobre un día de invierno que parecía de verano y tres amigos que compran una cámara con la que sueñan hacer una película de verano en invierno. Ayer comí con J. y E. Pero esa es otra historia. El Fax![]() Leyendo aquí me acordé. Y corrí a escribirlo, antes de que se me olvidase de nuevo. Y lo voy a contar. Es largo, pero lo voy a contar. Una vez trabajé haciendo cosas de cultura en una revista. Y recibía información de TODOS los museos de España menos de el Reina Sofía. Les llamé doscientasdieciocho veces, pero no hubo forma. Así que me colé en su edificio y me planté en la mesa de la tipa de prensa.
La señora, sin levantar la vista del periódico, dice: - Mándanos un FAX. Lo repetiré. Dijo: Mándanos un FAX. - ¿Para qué les voy a mandar un fax si ya estoy aquí? - Mándanos un FAX. - No tengo FAX. Silencio largo. - Mándanos un FAX. - Mira, si quieres te escribo los datos en un folio de FAX y así los tienes como si los hubiese mandado. Y aquí hizo el gran esfuerzo: - Es que no es lo mismo (pausa). Mándanos un FAX. Y caí en la trampa. - Es que el que lo sabe abrir ya no trabaja aquí. Camaradas![]() B y uno mismo estábamos en el rodaje de la nueva película de Antonio Banderas. Y allí, mientras los yonkis de Málaga le gritaban "guapo" y le hacían fotos con sus móviles, le dije a B: - Me da una pereza tremenda esta película. - ¡Pues vete a Rusia! Y ahora Rúsia, con ese extraño acento, ha venido a mí. Bienvenido, KGB.
21![]() Hoy he descubierto que una de mis películas favoritas de infancia transcurre en el día de mi cumpleaños . Y esa tontería me ha llevado a esto: El 21 de octubre es el bicentésimo nonagésimo cuarto (294º) día del año del Calendario Gregoriano y número 295 en los años bisiestos. Quedan 71 días para finalizar el año. Ese mismo día murió Truffaut. Foto favorita de sitio favorito Una vez me prometí a mí mismo dar salida a las fotos que acumulo sin orden ni concierto, en un claro síntoma del síndrome de Diógenes. No lo cumplí. Así que usaré esta playa libre para colgar una de mis fotos favoritas de uno de mis rincones favoritos: una esquina de la parada Bilbao del metro de Madrid. Un doble homenaje a otros blogs bilbainos y a un metro que ya no existe, oculto por las capas de plásticos modernos con las que el ayuntamiento ha decidido hurtarnos su propia historia.Reyes![]() Me acuerdo de unos amigos del colegio que se las daban de grafiteros. Cerca de mi casa, y de las suyas, había un colegio público infantil, con un enorme muro a modo de frontón al que solíamos ir a jugar. Unas navidades, estos amigos decidieron hacer el grafiti de su vida. Y lo hicieron. De noche, rápido, y con un horrible color verde. Todos los niños del barrio amanecieron el día seis de enero con una enorme pintada que decía: "Los reyes son los padres". Sin saber por qué, me acuerdo de todo esto, e imagino el disgusto de los niños, al leer. 1.440![]() Chris Marker dice en Sans Soleil que no entiende cómo recuerda la gente que no rueda, que no saca fotos, que no graba. "Recuerdo aquel mes de enero en Tokio. O mejor, recuerdo las imágenes que rodé aquel mes de enero en Tokio". Hoy, leo en un diario que un científico ha decidido colgarse una cámara al cuello que hace una fotografía cada minuto, para tener registrados todos sus recuerdos. 60 recuerdos por hora. 1.440 recuerdos diarios. 10.080 recuerdos semanales. 524.160 recuerdos anuales. Y leyendo todo esto, yo sólo puedo pensar en el estanquero de Smoke, que hizo algo parecido, y quizás más bonito. Kazimir Malevich soy yo![]() Hay en mi ciudad una capa blanca sobre el suelo que no es nieve, pero que resbala y da frío de sólo mirarla. Y como me siento algo suprematista , he decidido revelar mi verdadera identidad y pintar un cuadrado blanco sobre el blanco de las calles. 0,5 de astigmatismo![]() "En la playa libre de internet todo es mentira hasta que no se demuestre lo contrario". Lo dice AE, y me alegra leerlo. Hasta que se demuestre lo contrario, yo soy mentira, el blog es mentira, mi memoria es mentira, como también es mentira mi olvido, mis lectores, mis enlaces, mis fotos rescatadas al azar de esta inmensa playa libre. Dedicaré el 2006 a demostrar lo contrario. Anna![]() Recuerdo la imagen. Recuerdo la segunda vez que la ví, después de cenar, pequeño, nervioso, y con un ojo en el reloj para no perderme el programa especial de televisión con todos los detalles de la tragedia. Y recuerdo algún chiste malo. Ayer la volví a ver, quizás por tercera vez, en una de esas películas desconocidas, olvidadas y secretas, que deberían ser obligatorias. Y recordé. Todos los miércoles.
¿Por qué?![]() Después de 180 películas en dos meses, sólo me queda cerebro para transcribir una frase inolvidable de Billy Wilder. Y confiar en que copiándola, aparezca de nuevo en mi televisor. "Sólo hay dos tipo de películas: las buenas y esas que empiezan a las ocho y que, a las 12, miras el reloj y ves que son las ocho y media".
Lemmings![]() Mi tele era vieja, no me dejaban ver el Un, dos, tres, tardamos años en tener ordenador en casa, así que no entiendo por qué no he conseguido olvidarme de este viejo juego que nunca tuve. He buscado por internet, y he descubierto dos cosas inútiles. (1) La leyenda de que los Lemmings son animales suicidas es falsa. (2) El responsable de esa leyenda es una película de Disney. Ahora lo entiendo. Y eso.
En las redes![]() Griposo y todo cogí mi grabadora para entrevistar a uno de los culpables de que duerma poco y soñando con planetas en formación, peces con con memorias infinitas, simuladores de nubes y abuelos con branquias en los sobacos. Y ahora lo tengo claro: de mayor quiero ser Punset en lugar de Punset. Empezando por su acento y los rulos , por ejemplo.
7 Nunca me gustó bajar a la plaza a jugar. La que había, y hay, junto a mi casa, era inhóspita, llena de cagadas de perro y con unos niños que me caían mal, de manera sistemática. Me gustaba más la plaza de mi primo. La plaza más rara del mundo. Era grande, blanca, y tenía un extraño anfiteatro, que quería ser romano pero era sesentero, que nos encantaba. Hace años que dejé de ir a ella, y hace algunos menos, dejé de ver a mi primo. Ahora tampoco hay plaza, ni anfiteatro, y al descubrirlo, recordé aquella vez que unos niños mayores que yo me propusieron formar parte del equipo de Indurain a cambio de que les prestase mi bici un rato. Les dije que no, y ahora podría ser Amstrong en lugar de Amstrong.
![]() El Tour es mío Primavera, invierno.El primer día que pasé junto a este árbol era invierno. Le hice una foto (ésta) y me propuse ir documentando el avance del calor con fotos semanales, todas iguales, siempre desde la acera de enfrente. Pero me olvidé la cámara día tras día, y nunca podréis ver el color de esas hojas con los primeros rayos de la primavera. - El invierno pasado fue largo y muy duro.
K.Llueve. Fuera y dentro del ordenador. Y mientras veo las inundaciones rodadas por Truffaut y Godard hace ya mucho tiempo, recuerdo un patio trasero inundado, hace casi un año, y pienso que debería comprarme unas katiuskas rojas, como aquellas que tuve cuando era pequeño. Llueve.
Ropa tendida al solShiva Mi abuelo. Y mi madre. Y yo de vacaciones en Ibiza, donde vive y trabaja el hermano de B. - ¿Ya sabes dónde ha ido tu hijo de vacaciones? - Pues claro. - Ah. - ¿Por? Hoy B. escribe sobre eso. Y da miedo. - ¿Ya sabes dónde ha ido tu hijo de vacaciones? (Foto cortesía absurda de Google, como casi siempre) 1-0Sin que sirva de precedente. De todas mis fotos, esta es la única (y la última) que tendrá que ver con el deporte dichoso. ParteLa cebra Mis abuelos tuvieron durante muchos años una cebra de porcelana debajo de la tele. Y durante todos esos años, fui incapaz de ver la tele con tranquilidad, porque estaba convencido de que la cebra me miraba fijamente. Cuando encontré en un puente de Montevideo esta tele que nos miraba, las piezas encajaron. Era la tele, no la cebra, la que me observaba. La que nos observa. A tí y a mí.G. S. Nadie me cree cuando lo cuento, pero yo conocí a Gregorio Samsa. O casi. Fue en Santiago de Chile, en la sala de embarque del aeropuerto, esperando a un avión que no llegaba. La gente leía el periódico, compraba o vendía o compraba y vendía en los dutyfrees, y hacía como que entendía el panel de instrucciones para casos de emergencia. Entonces lo dijeron. Por megafonía: "Atención, último aviso para Gregorio Samsa, pasajero del vuelo 365 con destino a Praga. Por favor, preséntese urgentemente en la puerta de embarque. Gregorio Samsa, preséntese urgentemente en la puerta de embarque". Gregorio Samsa no apareció, pero yo esperé largo rato, deseando ver una cucharacha gigante, con su equipaje de mano, corriendo por los largos pasillos de un aeropuerto que no recuerdo.Apriete Me acuerdo cuando pusieron en mi ciudad esos botones en los semáforos que había que pulsar para poder cruzar la calle. En mi ingenuidad, los pulsaba de manera compulsiva, confiando en sembrar el caos circulatorio con un pequeño movimiento de dedo. Años más tarde me dí cuenta de que ningún ayuntamiento dejaría que sus ciudadanos participasen tan fácilmente en la organización del tráfico. Al fin y al cabo, si hay ingenieros, con cinco años de carrera, que trabajan programando los semáforos para que los coches no se estampen entre ellos, ¿cómo van a dejar que idiotas como tú y yo decidamos cuándo queremos cruzar?Eso sí, yo sigo apretando de manera compulsiva, por si acaso. Mensaje El otro día murió la mejor amiga de mi abuela. La conocía poco, pero recuerdo cuánto nos reíamos recordando la vez que llamó a mi abuela y esta había instalado un contestador automático. La señora escuchó esa voz desconocida, esperó al pitido reglamentario y dejó su mensaje: “Al cuerno”. Sólo eso. Al cuerno. Como siempre, una imagen aleatoria, fruto de la búsqueda en Google de "al cuerno". Para todos ustedes. Cartas2. Una vez B y yo quisimos comprar la colección de postales de una señora, que encontramos en una caja de un rastro poco concurrido. El gitano, viendo el interés, disparó el precio, pero me llevé de recuerdo una que perdí al poco tiempo, pero que estaba escrita el día que nos conocimos. 3. Viendo la imagen, supongo que también las personas de los sellos tienen su talón de Aquiles. Los Coen en Montevideo - Tómese la imagen de un sombrero desplazado por el viento, de Muerte entre las flores, de los hermanos Coen. - Cámbiese el bosque por una calle oscura de domingo, mal iluminada, vacía y con frío. - Y cámbiese el sombrero por la radiografía de unos pulmones, pertenecientes a un tal Juan García, sanos o no. - Añada música al gusto y tendrá la imagen más perturbadora que se recuerda en este blog. - Y ya. Camino a casa Hoy voy a ver una película de Wong Kar Wai de la que olvido el nombre, pero que me trae recuerdos antiguos de un festival con frío, vinos y B. Y pienso que quisiera tener aquí esos fríos, eso vinos, y el hombro de B para poder apoyar mi cabeza, en un taxi, camino a casa.Regen 3. Un amigo está pensando en trasladarse a vivir a China. Y mientras él decide, yo dedico un domingo lluvioso a traducir Domingo en Pekín, de Chris Marker. 2. No hay nada más bello que París. Excepto el recuerdo de París. No hay nada más bello que Montevideo. Excepto el recuerdo de Montevideo. En Montevideo, recuerdo París y cuento mis tesoros. 1. En el zoo de Pekín hay un oso llamado Joris Ivens. 0. Siempre quise ver, y no lo conseguí, Rain, del director con nombre de oso. En la foto. En fila Atascos.. Por más que me lo explican, no logro entender cómo se produce un atasco. De la misma manera, nunca aprendí a contar en inglés más allá del trece. Cuando nos mandaron contar cuántos pasos había del colegio a casa, conté de trece en trece, multipliqué y le pedí a un compañero que me tradujese ese número desorbitado al inglés. Leyendo a B. recuerdo otras lecturas y otros atascos..Un hombrecilloThe endGemelos Nunca he sabido qué diferencia hay entre gemelos y mellizos. Pero no importa. Recuerdo, en cambio, una de las últimas veces que fuí a una peluqueria. Era en un centro comercial. Entré, y le dije al peluquero: "Como lo tengo ahora, pero más corto". Una orden sencilla y no muy difícil de llevar a cabo. "Pareces su gemelo", dijo mi madre cuando salí.Por listo Me acuerdo de un compañero de clase al que le gustaba estar siempre a la última. Así que en cuanto salió al mercado, se compró corriendo el primer laser disc. Aquellos discos enormes, híbridos entre el vinilo y el cd. Él pensaba que con el tiempo le recordaríamos como hacen los abuelos: "Tuvo el primer coche del pueblo, cuando nadie tenía". "Tuvo el primer laser disc del pueblo, cuando nadie tenía". La malo es que fue el primero y el último. ¿A quién se le ocurre?Chao La noche que terminamos el último examen del colegio decidimos hacer algo para despedirnos a lo grande del sitio en el que habíamos pasado toda nuestra vida consciente hasta entonces. En la puerta del colegio había una escultura, enorme, fea, supuestamente moderna, conocida como El Chupete, encargo de un antiguo director a un amigo escultor. Quizás como una premonición del futuro laboral que nos esperaba, decidimos, con nocturnidad y alevosía, forrarla por entero con papel de periódico. Y lo hicimos. Fue uno de los mejores momentos del colegio. Un clímax perfecto. La explosión final de las películas americanas. Duró poco, pero todavía recuerdo el bote de la profesora de filosofía cuando entraba, somnolienta todavía, por la puerta principal, que no aparece en la foto.Entrevista de trabajo La mejor entrevista de trabajo que conozco se la hicieron a un amigo mío, llamémosle J, que quería entrar en la revista en la que yo trabajaba. El director, llamémosle P, era un tipo fantástico, tenía pelo blanco, ilustraba los artículos con cuadros que no tenían relación con el tema y escribió una columna sobre Brad Pitt que todavía recuerdo. J: Quiero trabajar en la revista P: Ahá. J. Vengo de parte de G (y dijo mi nombre) P: Vaya, es el quinto que me manda hoy J: ... P: ¿Y qué sabes hacer? J: ... P: ¿Sabes usar Word? J: No P: ¿Freehand? J: No P: ¿Photoshop? J: No P: ¿Quark Xpress? J: No P: Por lo menos sabrás inglés J: No P: Francés J: No P: Alemán J: No P: ¿Tienes algún interés en especial? J: No P: Entonces estás contratado P es crítico, literario y escritor enredado. No fuma en pipa y tiene un blog. No diré que es obligatorio porque se sobreentiende. Hombre que anda ¿Alguien se acuerda hoy de los hombres que andan, aka walkman? Yo sí. Del primero que tuvo mi madre, similar al de la foto, y con el que todavía escucha la radio mi padre por las noches, mientras se queda dormido. Era de los buenos, porque no solo permitía avanzar rápido, sino también retroceder. Y eso era un lujo. Retroceder. Un lujo.CMYKHiroshimaVerano del 96. Una sala minúscula. Una amiga venezolana con la que hablar en francés. Un japonés. Una francesa. Una bomba que resuena entre las sábanas de un amor raro. No ví nada en aquel cine de París. La última copaEl ResplandorUna larga carretera portuguesa cubierta de niebla. Vacía. Y la sed. Y un hotel en medio de la nada, al borde de la ría. Un coche se detiene. B. y G. bajan del auto. Mientras se dirigen a la puerta, un perro callejero entra en el hotel. Segundos más tarde, el perro sale corriendo, con el rabo entre las piernas. La pareja le mira en silencio. La puerta entreabierta. El hall vacío. El pasillo vacío. Los despachos vacíos. El comedor vacío. La piscina, silenciosa y vacía. Alguna puerta que bate con un viento que no hay. Un ¿hola? tímido. Y B. y G. que abandonan despacio un hotel que quieren abandonar corriendo. La foto, media hora más tarde, está tomada en el bar del pueblo más cercano, mientras B. y G. deciden si llamar a la policía o dejar que la niebla cubra su memoria atemorizada. El último turista El último artículo de Sergi Pàmies alerta, de manera sutil, contra el turismo incontrolado, que se manifiesta, de manera más que habitual, en gaestroeinteritis galopantes. Me acuerdo de un amigo que pidió un bocadillo de atún con mayonesa en un puesto callejero de Calcuta y estuvo un mes en observación, en una buena clínica catalana, con esta frase del médico clavada en el cerebro: "He repasado todos los apuntes de la carrera y no tengo ni la más remota idea de qué es lo que te pasa".Como no me acuerdo si estuve en Calcuta, tendría que contar la mejor gastroeinteritis turística que he tenido. Pero no lo haré. No me da la gana. Y ya. Ceremonia Hace un año de esta foto hecha con una cámara prestada. Hace un año que no la veía, y al encontrarla vuelven de nuevo la delicadez incomprensible pero fascinante de una ceremonia del té en pleno Montevideo. Los kimonos de colores. El silencio. El frío de la sala. Un chandal. ¿Sabía usted que hay emúes en Isla Francia?El tercer brazo. Si la teoría de la evolución es cierta, los uruguayos debería desarrollar en no menos de tres generaciones un tercer brazo. Para sostener el mate. Actualmente, con los mismos dos brazos que tenemos todos, apenas dan a basto. El mate en una mano. El termo con el agua caliente en otro. El bolso. La mochila. El periódico. El celular. Las llaves de casa. O conducir. Todo esto lo hacen con el brazo que les queda libre. Es decir, con ninguno. Pero lo hacen. (A los señores de la foto, lógicamente, no les conozco ni falta que hace, google mediante). Aquí (ahora) síFly me to the moon El día que pusieron el pie en la luna yo no estaba todavía. Pero he revivido esos días muchas veces, en las páginas de uno de mis libros favoritos. Google, ese buscador que aspira a clasificar TODO y ponerlo al alcance de TODOS, ha dado un nuevo pequeño paso para el hombre. Fly me to the moon. Vía helio.Si se pone el sol Escribir sobre el recuerdo que deja una película que escribe sobre el recuerdo. Escribir que la ví en una silla incómoda. Escribir que la ví en versión original, sin subtítulos, en una copia clandestina, y con una traducción lenta del texto en las manos. Escribir que miraba el texto y la pantalla, a la vez y a oscuras. Escribir que es más que una película. Escribir que no es una película. O escribir que tal vez es la película. O escribir que da miedo enfrentarme a un texto infinito y deslumbrante para traducirlo al español. Enfermedades. 1. Inauguro subsección ocasional dentro de un blog ficcional, falso, literario y memorístico al mismo tiempo: Enfermedades. Verdaderas o falsas, propias o ajenas, vividas o imaginadas. Para mí, todas las enfermedades son mías. Todas las he padecido o las padeceré en un futuro, y todas son susceptibles de encerrarme en casa durante unos días. O de llevarme de médico en médico sin solución. Hipocondriaco. Para empezar con un pie en la realidad, hoy hablaré brevemente de mi hernia inguinal, enfermedad propia de gente que hace ejercicio, obreros, maquinistas o deportistas. No hace falta subrayar que ni hago ejercio ni soy obrero ni acostumbro a cargar ladrillos de un lado a otro. Se da preferentemente entre mayores de 40 años. Yo la padecí con 17. En alemania. Sin saber alemán. El médico que encontré, después de varios días con un dolor insoportable, tampoco sabía español. Ni francés. Ni inglés. En latín consiguió hacerme entender qué es lo que tenía. Cuando volví a casa, un médico patrio me introdujo la mano, con guante, por un espacio vacío que hay entre la pierna y lo que hay a su lado. "Hernia. Si te duele dentro de un mes, hay que operar". Todavía está esperando.Llamamiento El dandy de impecable camisa blanca bajo el mono de trabajo es García Lorca. A su izquierda, su hermana Isabel, de blanco reluciente, y Modesto Higueras. A su derecha, y queriendo abrazar cariñosa a Lorca, María del Carmen Lasgoity. Una desconocida. O no. El año pasado, revisando unas viejas imágenes familiares de super 8, antes de mi huida a Montevideo, apareció una que me intrigó mucho. Un hombre. Un barco. Una despedida. Un tío de mi padre, llamado como yo, el día que emigró a Montevideo, cincuenta años antes, el mismo nombre y el mismo destino. El padre de una de las fundadoras de La Barraca. Él no volvió nunca. Yo sí. Se ofrece recompensa. Datos. Fechas. Lugares. Primer paso B. recuerda el día que entendió por primera vez lo que leía. Yo no recuerdo cuándo leí entendiendo, pero recuerdo, por obra y gracia de la memoria familiar, mis primeros pasos, con nueve meses, tras un pastel de chocolate en una campa verde que no sale en la imagen.Mi relación con la tele Dejé de ver la tele el día que tuve que sintonizarla con un clip y tras una hora intentándolo, descubrí que no había nada que me apeteciese ver. Desde entonces, mi relación con ella se limita a esto: sacarle fotos con cámaras prestadas porque me gusta la textura de las rayas horizontales. Esta cara, sacada de alguna serie americana, representa muy bien el miedo que me provoca encender el televisor. Aquí y allí.Olimpiadas Cuatro recuerdos banales en torno a las olimpiadas, ahora que el tema ya no está de moda:1. Un jefe que tuve decía que no se puede llamar Olimpiadas a los Juegos Olímpicos, porque las Olimpiadas son, estrictamente, el tiempo que hay entre unos Juegos y los siguientes. Muy bien. 2. De Barcelona 92 olvido todo excepto un vídeo que se compró mi tío cuando terminaron los juegos, y que había pertenecido a la Villa Olímpica. Era moderno, descodificaba Canal + (esencial para los deportistas) y tenía a Cobi dibujado en la tapa. Muy bien. 3. Visité con mis padres el Estadio Olímpico en mi primera visita a Barcelona, y lo único que recuerdo es que pensé: ¿Y si se cae el chirimbolo donde está la antorcha olímpica?. No se lo dije a nadie, por miedo a parecer cenizo. Muy bien. 4. En la universidad trabajé como fotógrafo durante dos días para el periódico oficial, pero al director no le gustaron mis fotos. Dos de mis fotos. Una, de una conferencia de un señor importante, a la que no había ido nadie, y en mi foto se veía que no había ido nadie. "Tienes que intentar que parezca que ha ido gente", me dijo. Eso es periodismo. La otra , que tampoco le gustó, era de un señor que tenía que ver remotamente con las Olimpiadas (o los Juegos Olímpicos). Le hice sostener cinco aros de colores con manos y dientes y el hombre se hizo un lío. La foto la he perdido, pero la recuerdo como ridícula y divertida. No quisieron pagarme el revelado. Muy bien. Un cubo Iba a escribir sobre un cubo que usan los portugueses en los campings, en el que depositan durante la noche, y sin necesidad de salir de la tienda de campaña, sus necesidades, y que vacían recién levantados en los baños comunes, en presencia de otros portugueses con otros cubos y otras necesidades. Pero al ir a buscar en Google (para ver el miedo que da Google, me remito a los comentarios a mi anterior post) una imagen de un cubo, me he tropezado con uno mejor. El de Rubik. Y me he acordado de mi abuelo, que nos dejó como herencia un papel doblado cuidadosamente en el que había dibujado, con todo lujo de detalles, las instrucciones precisas para resolver el dichoso cubo. Y ya.Egobúsqueda Cada cierto tiempo es interesante hacer una egobúsqueda en Google. Introducir tu nombre y ver qué resultados ofrece. Haciendo eso descubrí hace poco que una revista de ultraderecha con la que colaboré siendo de ultraizquierda vende mis artículos por internet al módico precio de 5 dólares. Hoy he probado a introducir mi nombre en el buscador de imágenes de Google, y el primer resultado aparece aquí. Y en la imagen que acompaña estas líneas. Me gustó, porque me recuerda aquellos días en que andaba en bici con un primo que ya no es primo. O sí, pero como si no. Y ya.Nota para desmemoriados: gracias a todos los que votáis a este blog en la insólita categoría de ficción, contribuyendo a sembrar la confusión entre los géneros (masculino y femenino también, claro). No os olvidéis de seguir votando. Para acabar con los aniversarios redondos Una extraña forma de celebrar un aniversario de no redondo.Cuando Nomeacuerdo se despertó una mañana después de un intranquilo sueño, se encontró sobre su cama convertido en Kafka con cinco años de edad. A su lado, un caballito sucio y casi tan siniestro como su dueño. ¿Quién cabalgaría el día 3 de 2005 sobre el caballito de Kafka? Un rayo de sol Oh, oh, oh. Ahora que llega el verano y falta poco para que yo me marche al invierno, he querido poner uno de los recuerdos que me llevaré de la casa en la que todavía vivo. Un rayo de sol. El rayo de sol. Entraba más o menos a las diez, todas las mañanas de primavera, y se detenía en nuestro horrible sofá azul mientras yo abría las cartas del día, ojeaba el periódico o empezaba a trabajar. Ahí está, en la imagen, iluminando un cojín de un equipo de fútbol en el que meó alguna vez el perro famoso de una escritora famosa. No recuerdo si alguien se molestó en lavarlo después, o simplemente lo pusimos ahí, en el sofá, confiando en nuestro pequeño rayo de sol para que lo secase.Respuestas Un día me encontré con un conocido, se me ocurrió preguntarle qué tal estaba y el muy malvado me respondió.Mapas El protagonista de un relato de Juan Bonilla se hacía terrorista al descubrir que los países no cambian de color, cuando cruzas la frontera, tal y como prometen los mapas. Hoy, el mundo está en peligro, gracias a un nuevo invento perverso llamado Gooogle Maps, que bajo su apariencia inofensiva y educativa, esconde una fábrica potencial de frustrados terroristas confundidos con un mundo que miente incluso en los mapas. Porque, vamos a ver ¿dónde están las rayas, que según Google, separan unos países de otros?El engaño Me acuerdo de mi primera impostura laboral y televisiva: guionista de Isabel Gemio. En el primer programa, alguien tuvo la brillante idea de conseguir gente que necesitase una segunda oportunidad. Y me tocó a mí, guía telefónica en mano, llamar a cientos de desconocidos y soltarles un rollo similar a este:"Hola, llamo del programa de Isabel Gemio, por un casual, ¿no necesitará usted una segunda oportunidad?". Si hubiese leído El desencantado nunca hubiese aceptado ese trabajo. Segundas oportunidades. Ése es el engaño.Un mes Me acuerdo de un mes que vivimos otra vida. En Arica, Chile, con una familia que ya no es familia y que ya no vive en Arica, Chile. A él le llamaremos JL. A ella, P. Cuando JL vino a España, huyendo de una vida que ya no era suya ni nuestra, definió así aquel mes que vivimos con ellos: "Fue el mes que P. y yo fuimos felices. Lo recordábamos así, el mes que fuimos felices". Años después, sus terremotos todavía son los nuestros. Por aquel mes que fuimos felices.Montauk Pregunta un suplemento moderno: ¿en qué película vivirías? No me gusta el frío, y sin embargo, quiero pisar ese lago en invierno.Ya no Pues el caso es que tendría que citar a Borges, porque todos los modernos citan a Borges en sus blogs, pero, mira tu por donde, no me da la real gana. Así que voy y me cito a mí mismo: "Tendría que citar a Borges, porque todos los modernos citan a Borges en sus blogs, pero, mira tu por donde, no me da la real gana". Y así, hasta el infinito.Oh, plastique! Me acuerdo de la primera cámara de fotos que toqué. Estaba rota, era de plástico y la luz le entraba por un gran agujero en el lateral. Tengo una foto con esa primera cámara encima de mi cama. Oh, plastique! Como dicen otros, digital sucksPdVNs/Nc Me acuerdo de mi primera votación. Voté a unos a los que ahora no votaría ni borracho. Some one like it red Fantasmas No me acuerdo de mi primera foto. Ni de la que hice ni de la que me hicieron. Y me da miedo pensar que cualquiera de mis fotos perdidas acaben formanto parte de un proyecto como el que empecé hace ya varios años: recopilar fotos y recuerdos encontrados (no sirve comprarlos en mercadillos) para inventarme una nueva vida con todos ellos. A quien le guste enredar en recuerdos ajenos con el anonimato que proporciona internet, que pinche aquí. (...) (Otro día hablaré de cuánto me gusta escribir la palabra aquí). Una imagen de una imagen98 Me acuerdo de un test de inteligencia que nos hicieron en el colegio. Curiosamente, sólo recuerdo mi puntuación en el apartado de memoria: 98 sobre 100.Berlanga Me acuerdo. Berlanga y un joven director. Y una marca de café. Están presentando unos cortometrajes pagados por la marca e inspirados por leyendas del cine nacional. Cada leyenda apadrina a un joven director. Y Berlanga, sin pelos en la lengua, responde a la pregunta de qué le pareció el guión del cortometraje que recrea el día que se puso por primera vez detrás de una cámara: "Malísimo". Así, sin tapujos. Con el director delante. Con los del café delante. Con la prensa delante. El otro día, en otra presentación, Berlanga dijo algo mucho peor. Y más doloroso: "Cada vez estoy perdiendo más la memoria, llámenlo Alzheimer o llámenlo como quieran... pero eso es una censura peor que la de Franco. Es una censura a lo bestia". la exposición Me acuerdo que hubo un tiempo en que participé en exposiciones de pintura. Dos. En la que más éxito coseché participaba con un collage hecho media hora antes de que terminase el plazo del concurso. Mi amigo J. y yo clavamos en una tabla mal pintada todo lo que encontramos a mano: un guante de plástico, una pelota de tenis, algunos clavos y un grifo. El grifo era esencial. Lo presentamos, con un título de tres líneas, y nos seleccionaron. Y ahora, lo de la foto. Me hubiese gustado hacerlo a mí. Más datos del artista. La bolsa en el suelo ¿Se puede grabar el dibujo de una bolsa de plástico en un suelo de parqué? Sí. Me acuerdo cómo lo conseguimos: dejamos una bolsa de basura, modelo DIA, bien llena, en el parqué recién barnizado, durante varios días. Cuando la retiramos, teníamos el logo de DIA bien grabadito, pero al revés, en la entrada de casa. Como la sábana santa. otorrinolaringólogo Me acuerdo de la primera vez que visité un otorrinolaringólogo. Me metió una cámara por la nariz y me dijo: tienes el tabique nasal torcido. Hoy, diez años más tarde, otro otorrino, en una consulta paralela, y con un becario empanado, ha repetido la operación y ha llegado a la misma conclusión: tienes el tabique nasal torcido. Ni que fuese el potro de Vallecas.¿Hay alguien ahí?Que miedo da internet. Llevar un diario sobre mis recuerdos en una red infinita y sin memoria me produce vértigo. Sólo puedo decir que me siento solo en el ciberespacio, y ante ese vértigo, sólo me queda recordar el primer mensaje de correo electrónico que recuerdo haber escrito. Se lo escribí a una amiga que estaba sentada a mi lado, explorando los misterios del correo, como yo, por primera vez, y decía así: "Me marean las verjas de las ventanas". Una rayaNo me acuerdo del día que conocí a mi mejor amigo, pero me acuerdo del día que supe que era mi mejor amigo. La legiónNo me acuerdo de cuántas chicas han trabajado en el locutorio ecuatoriano desde el que actualizo este blog. Sólo recuerdo una, que cambió el mostrador del locutorio por las filas de la Legión. Mi primer tamborMe acuerdo de mi primer tambor (y último). Tenía piel de verdad y forro azul. Me acuerdo de mi familia, soportándome de niño mientras aporreaba mi primer tambor (y último) El viaje verticalHomenaje a Perec. Me acuerdo del día que pensé en crear este blog: iba en un tren, en un viaje vertical. Tenía menos años de los que tengo ahora y menos ganas de escribir de las que tengo ahora. Me acuerdo que el sol se ponía o salía por la ventana (quizás se ponía por una y salía por la otra) y que en el cafetería hablé con un amigo de cuyo nombre no me acuerdo. |
Me acuerdo/No me acuerdo. Un blog sobre la desmemoria y otras pérdidas. No olvides añadirme a tus favoritos.
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