
No me acuerdo de mi primera foto. Ni de la que hice ni de la que me hicieron. Y me da miedo pensar que cualquiera de mis fotos perdidas acaben formanto parte de un proyecto como el que empecé hace ya varios años: recopilar fotos y recuerdos encontrados (no sirve comprarlos en mercadillos) para inventarme una nueva vida con todos ellos. A quien le guste enredar en recuerdos ajenos con el anonimato que proporciona internet, que pinche
aquí.
(...)
(Otro día hablaré de cuánto me gusta escribir la palabra
aquí).
1 comentario
Anónimo -