Blogia
nomeacuerdo

G. S.

G. S. Nadie me cree cuando lo cuento, pero yo conocí a Gregorio Samsa. O casi. Fue en Santiago de Chile, en la sala de embarque del aeropuerto, esperando a un avión que no llegaba. La gente leía el periódico, compraba o vendía o compraba y vendía en los dutyfrees, y hacía como que entendía el panel de instrucciones para casos de emergencia. Entonces lo dijeron. Por megafonía: "Atención, último aviso para Gregorio Samsa, pasajero del vuelo 365 con destino a Praga. Por favor, preséntese urgentemente en la puerta de embarque. Gregorio Samsa, preséntese urgentemente en la puerta de embarque". Gregorio Samsa no apareció, pero yo esperé largo rato, deseando ver una cucharacha gigante, con su equipaje de mano, corriendo por los largos pasillos de un aeropuerto que no recuerdo.





En caso de emergencia

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

9 comentarios

Cheeshire Cat -

Yo te creo.

Gustav Janouch cuenta que K. llamaba chinche a lo que nosotros entendemos por cucaracha. Pero da igual: lo mejor es la introducción de su libro. Una vida de penurias. K. es la piel triste que todos tenemos. Triste y persistente.

Gracias, Nomeacuerdo.

Anónimo -

Yo pisé a Gregorio.

J -

Yo casi le vi el martes. A G.S. Fumaba un ducados, dijeron, en la estación de metro de Abando (Bilbo). Hablaba bajito con una famosa presentadora de televisión. Pero se cansó pronto. Dijeron que dió un pasito viscoso para atrás y luego carraspeó, mientras le arrojaba el Marca: Al cuerno.

higronauta -

¿Miraste en los lavabos? Tal vez se encontraba intentando infructuosamente la puerta mientras oía como lo llamaban por megafonía...

Pies Tachos -

Efectivamente, nadie te cree cuando lo cuentas. Tenías razón.

Ella y su orgía -

Sabes que no te vamos a creer, con esa memoria que tienes. Seguro que ocurrió algo bien distinto. Un día de estos te das un cabezazo sin querer y nos escupes el fin de lo que en realidad pasó.

Peter -

Seguro que oíste Gregorio Sam Sam, típico apellido del Medio Oeste...

magnolico -

Yo te creo. Ya había embarcado, pero no le vieron. No es tan grande como dicen.

Dogbert Jr. -

Pero entonces... no lo conociste. Si no lo viste.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres