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Tele. Internet. Memoria

Tele. Internet. Memoria

Una de las principales diferencias entre la tele y el cine ha sido siempre su relación con la memoria. Mientras que el cine es un arte que se mira a sí mismo y es consciente de su propia historia, la tele es un instrumento olvidadizo, que vive exclusivamente para el presente. Hasta hoy. Google(ya no me acuerdo cuándo entró en nuestras vidas para no salir más) ha puesto en marcha un archivo infinito de programas televisivos gracias al cual será posible rastrear el pasado de la Televisión. ¿Una victoria de la memoria?

Internet (tampoco recuerdo cuándo entró en nuestras vidas para no salir más), como la tele, es también un medio desmemoriado y olvidadizo, de no ser por románticos, nostálgicos o visionarios que se preocupan de recuperar el pasado de una cosa que crece y evoluciona por minutos. Es sencillo, entras aquí, metes la página que quieras ver de pequeña y a llorar. Como en los álbumes familiares. Esos que ya no existen.

Para terminar, una frase del gran Rubén Ontiveros, que no viene a cuento, pero que me gusta: "mail, blog, foro..tantos lugares para hablar y tan pocas cosas interesantes que contar".

Caracol

Caracol

No me acuerdo de dónde salió este caracol blanco. No me acuerdo de cuándo le hice esta foto. No me acuerdo dónde está ahora el caracol blanco. Esta nota virtual, y una breve sesión de fotos, son la memoria congelada en unos y ceros de un caracol blanco. Y qué.

la exposición

la exposición

Me acuerdo que hubo un tiempo en que participé en exposiciones de pintura. Dos. En la que más éxito coseché participaba con un collage hecho media hora antes de que terminase el plazo del concurso. Mi amigo J. y yo clavamos en una tabla mal pintada todo lo que encontramos a mano: un guante de plástico, una pelota de tenis, algunos clavos y un grifo. El grifo era esencial. Lo presentamos, con un título de tres líneas, y nos seleccionaron. Y ahora, lo de la foto. Me hubiese gustado hacerlo a mí.

Más datos del artista.

La bolsa en el suelo

La bolsa en el suelo

¿Se puede grabar el dibujo de una bolsa de plástico en un suelo de parqué? Sí.
Me acuerdo cómo lo conseguimos: dejamos una bolsa de basura, modelo DIA, bien llena, en el parqué recién barnizado, durante varios días. Cuando la retiramos, teníamos el logo de DIA bien grabadito, pero al revés, en la entrada de casa. Como la sábana santa.

otorrinolaringólogo

otorrinolaringólogo

Me acuerdo de la primera vez que visité un otorrinolaringólogo. Me metió una cámara por la nariz y me dijo: tienes el tabique nasal torcido. Hoy, diez años más tarde, otro otorrino, en una consulta paralela, y con un becario empanado, ha repetido la operación y ha llegado a la misma conclusión: tienes el tabique nasal torcido. Ni que fuese el potro de Vallecas.

¿Hay alguien ahí?

Que miedo da internet. Llevar un diario sobre mis recuerdos en una red infinita y sin memoria me produce vértigo. Sólo puedo decir que me siento solo en el ciberespacio, y ante ese vértigo, sólo me queda recordar el primer mensaje de correo electrónico que recuerdo haber escrito. Se lo escribí a una amiga que estaba sentada a mi lado, explorando los misterios del correo, como yo, por primera vez, y decía así: "Me marean las verjas de las ventanas".

Una raya

No me acuerdo del día que conocí a mi mejor amigo, pero me acuerdo del día que supe que era mi mejor amigo.

La legión

No me acuerdo de cuántas chicas han trabajado en el locutorio ecuatoriano desde el que actualizo este blog. Sólo recuerdo una, que cambió el mostrador del locutorio por las filas de la Legión.

Mi primer tambor

Me acuerdo de mi primer tambor (y último). Tenía piel de verdad y forro azul. Me acuerdo de mi familia, soportándome de niño mientras aporreaba mi primer tambor (y último)

Dos historias de amor

Dos historias de amor

No me acuerdo del día que ví El sol del membrillo. No me acuerdo de el día que ví En construcción. Pero recuerdo que pensé que entre las dos empezaba una bonita historia de amor. ¿Acaso no se pueden enamorar unas películas de otras?

Caja 1

Las cosas que olvido las guardo en cajas.
No me acuerdo de mi primer recuerdo.

El viaje vertical

Homenaje a Perec. Me acuerdo del día que pensé en crear este blog: iba en un tren, en un viaje vertical. Tenía menos años de los que tengo ahora y menos ganas de escribir de las que tengo ahora. Me acuerdo que el sol se ponía o salía por la ventana (quizás se ponía por una y salía por la otra) y que en el cafetería hablé con un amigo de cuyo nombre no me acuerdo.