Montauk
Pregunta un suplemento moderno: ¿en qué película vivirías? No me gusta el frío, y sin embargo, quiero pisar ese lago en invierno.
Pregunta un suplemento moderno: ¿en qué película vivirías? No me gusta el frío, y sin embargo, quiero pisar ese lago en invierno.
Pregunta un suplemento moderno: ¿en qué película vivirías? No me gusta el frío, y sin embargo, quiero pisar ese lago en invierno.
No me acuerdo de cuándo ví por primera vez esta película, pero era tan mala que desde entonces no dejo de pensar en ella. Para aficionados al cine malo, pinchar aquí.
Pues el caso es que tendría que citar a Borges, porque todos los modernos citan a Borges en sus blogs, pero, mira tu por donde, no me da la real gana. Así que voy y me cito a mí mismo: "Tendría que citar a Borges, porque todos los modernos citan a Borges en sus blogs, pero, mira tu por donde, no me da la real gana". Y así, hasta el infinito.
Y el caso es que no me acuerdo por qué un día quise tener un blog sobre el olvido. Si alguien se acuerda, se admiten ideas.
Esto sí que es alcuete. Premio para el que vea en la foto las cosas que dicen en el texto. De aquí a Nostradamus, un paso.
Hay dos cosas que me gustan mucho hacer cuando estoy aburrido: buscar palabras tontas en el buscador de imágenes de Google y usar la expresión uruguaya "al cuete", que no tengo muy claro qué significa exactamente. ¿Qué pasa cuando juntas dos aficiones inútiles en una sola? Esto.
Me acuerdo de un amigo que intentó explicarme qué eran los fractales. Y ya.
No me acuerdo de ningún número en inglés más allá del trece. Gracias a internet, afortunadamente, podemos traducir cualquier cosa.
Sin saber idiomas.
Esto es lo que ocurre cuando introduces ESTE texto en español en un traductor en inglés, para que lo traduzca de nuevo al español. Fascinante y muy recomendable:
M__s de Nenhuns de ingl__s en el n__mero del acuerdo del ning__n todo
el trece del __ el diodo que emite de la luz. Gracias un Internet,
afortunadamente, ese más a ma's cualquier cuando traducir de nosotros
lata él. Acordarnos del pecado.
¿De dónde demonios habrá sacado la frase Acordarnos del pecado.? Quisiera poder traducir con esta libertad.
Me acuerdo de la primera cámara de fotos que toqué. Estaba rota, era de plástico y la luz le entraba por un gran agujero en el lateral. Tengo una foto con esa primera cámara encima de mi cama. Oh, plastique! Como dicen otros, digital sucks
Ana lloró cuando la hija de Jean Vigo dijo: "Gracias a vosotros, he vuelto a creer en el cine". Espero no olvidarme nunca de una frase así.
Me acuerdo de mi primera votación. Voté a unos a los que ahora no votaría ni borracho.
Some one like it red
No me acuerdo de mi primera foto. Ni de la que hice ni de la que me hicieron. Y me da miedo pensar que cualquiera de mis fotos perdidas acaben formanto parte de un proyecto como el que empecé hace ya varios años: recopilar fotos y recuerdos encontrados (no sirve comprarlos en mercadillos) para inventarme una nueva vida con todos ellos. A quien le guste enredar en recuerdos ajenos con el anonimato que proporciona internet, que pinche aquí.
(...)
(Otro día hablaré de cuánto me gusta escribir la palabra aquí).
Me acuerdo la primera vez que ví La Jetée,el fascinante cortometraje de Chris Marker. Llovía fuera del Centro Pompidou, y en la sala de visionado creí verme a mí mismo, años después, viendo por primera vez La Jetée, de Chris Marker.
Me acuerdo de un test de inteligencia que nos hicieron en el colegio. Curiosamente, sólo recuerdo mi puntuación en el apartado de memoria: 98 sobre 100.
No me acuerdo por qué me gustó esta imagen cuando la encontré en internet.
Enric Marco, el hombre que se inventó su pasado, y Piano Man, el hombre que olvidó el suyo, han puesto de manifiesto los caminos divergentes de la memoria. A Enric Marco todo el mundo le ha crucificado por haber mantenido durante años que fue prisionero en un campo de concentración nazi. Cuando era mentira. Ficción en un mundo real. Y sin embargo, yo no puedo dejar de pensar que lo que ha hecho no estaba del todo mal. O que incluso estaba del todo bien. Un señor llamado Aristóteles habló hace ya algún tiempo sobre cómo la verdad poética podía estar por encima de la verdad real. O como dijo Abbas Kiarostami: "Para retratar la verdad es necesario traicionar la realidad".
Me acuerdo. Berlanga y un joven director. Y una marca de café. Están presentando unos cortometrajes pagados por la marca e inspirados por leyendas del cine nacional. Cada leyenda apadrina a un joven director. Y Berlanga, sin pelos en la lengua, responde a la pregunta de qué le pareció el guión del cortometraje que recrea el día que se puso por primera vez detrás de una cámara: "Malísimo". Así, sin tapujos. Con el director delante. Con los del café delante. Con la prensa delante.
El otro día, en otra presentación, Berlanga dijo algo mucho peor. Y más doloroso: "Cada vez estoy perdiendo más la memoria, llámenlo Alzheimer o llámenlo como quieran... pero eso es una censura peor que la de Franco. Es una censura a lo bestia".