Cine falso
Falsos planos cinematográficos que nunca aparecerán en películas reales. ¿Se podría hacer una película con tomas descartadas, planos imaginarios y fotos de rodajes?
16:9
Creo haber encontrado un lugar en el mundo.
La cebra
Mis abuelos tuvieron durante muchos años una cebra de porcelana debajo de la tele. Y durante todos esos años, fui incapaz de ver la tele con tranquilidad, porque estaba convencido de que la cebra me miraba fijamente. Cuando encontré en un puente de Montevideo esta tele que nos miraba, las piezas encajaron. Era la tele, no la cebra, la que me observaba. La que nos observa. A tí y a mí.
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G. S.
Nadie me cree cuando lo cuento, pero yo conocí a Gregorio Samsa. O casi. Fue en Santiago de Chile, en la sala de embarque del aeropuerto, esperando a un avión que no llegaba. La gente leía el periódico, compraba o vendía o compraba y vendía en los dutyfrees, y hacía como que entendía el panel de instrucciones para casos de emergencia. Entonces lo dijeron. Por megafonía: "Atención, último aviso para Gregorio Samsa, pasajero del vuelo 365 con destino a Praga. Por favor, preséntese urgentemente en la puerta de embarque. Gregorio Samsa, preséntese urgentemente en la puerta de embarque". Gregorio Samsa no apareció, pero yo esperé largo rato, deseando ver una cucharacha gigante, con su equipaje de mano, corriendo por los largos pasillos de un aeropuerto que no recuerdo.
Olvido lluvioso
Adjunto la foto. Y cuando por fin ha subido, descubro que no me acuerdo por qué la quería poner. Así que pienso en lo raras que son las fotos de días de lluvia en las que no aparecen las gotas de agua en los cristales.
Apriete
Me acuerdo cuando pusieron en mi ciudad esos botones en los semáforos que había que pulsar para poder cruzar la calle. En mi ingenuidad, los pulsaba de manera compulsiva, confiando en sembrar el caos circulatorio con un pequeño movimiento de dedo. Años más tarde me dí cuenta de que ningún ayuntamiento dejaría que sus ciudadanos participasen tan fácilmente en la organización del tráfico. Al fin y al cabo, si hay ingenieros, con cinco años de carrera, que trabajan programando los semáforos para que los coches no se estampen entre ellos, ¿cómo van a dejar que idiotas como tú y yo decidamos cuándo queremos cruzar?
Eso sí, yo sigo apretando de manera compulsiva, por si acaso.
Mensaje
El otro día murió la mejor amiga de mi abuela. La conocía poco, pero recuerdo cuánto nos reíamos recordando la vez que llamó a mi abuela y esta había instalado un contestador automático. La señora escuchó esa voz desconocida, esperó al pitido reglamentario y dejó su mensaje: Al cuerno. Sólo eso. Al cuerno.
Como siempre, una imagen aleatoria, fruto de la búsqueda en Google de "al cuerno". Para todos ustedes.
Cartas
1. Mi madre quiere vender la colección de sellos de mi padre, porque ocupa sitio. De pequeño solía mirar extrañado ese libro azul, pasaba las páginas, y no entendía que sentido tenían los sellos sin sus cartas debajo.
2. Una vez B y yo quisimos comprar la colección de postales de una señora, que encontramos en una caja de un rastro poco concurrido. El gitano, viendo el interés, disparó el precio, pero me llevé de recuerdo una que perdí al poco tiempo, pero que estaba escrita el día que nos conocimos.
3. Viendo la imagen, supongo que también las personas de los sellos tienen su talón de Aquiles.
Los Coen en Montevideo
- Tómese la imagen de un sombrero desplazado por el viento, de Muerte entre las flores, de los hermanos Coen.
- Cámbiese el bosque por una calle oscura de domingo, mal iluminada, vacía y con frío.
- Y cámbiese el sombrero por la radiografía de unos pulmones, pertenecientes a un tal Juan García, sanos o no.
- Añada música al gusto y tendrá la imagen más perturbadora que se recuerda en este blog.
- Y ya.
Camino a casa
Hoy voy a ver una película de Wong Kar Wai de la que olvido el nombre, pero que me trae recuerdos antiguos de un festival con frío, vinos y B. Y pienso que quisiera tener aquí esos fríos, eso vinos, y el hombro de B para poder apoyar mi cabeza, en un taxi, camino a casa.
Una frase
Llevo tiempo intentando recordar una cosa, sin conseguirlo: la frase de Obélix que más gracía le hacía a mi padre cuando me leía sus historietas, y de la que nunca consiguió pasar, porque la risa se lo impedía. Quizás esa sea la razón de mi aficción a la lectura: como mi padre fue incapaz de leerme aquel comic completo, tuve que aprender a leer para enterarme del final.
Las cebollas de Proust
No he leído a Proust, pero ayer, mientras observaba fijamente cómo se freían unas cebollas picadas en una sartén vieja, me asaltó una imagen del pasado. Chile. Una carretera nocturna y pocas luces. A un lado el desierto, al otro, las últimas casas de Arica en la oscuridad. Y en un todoterreno viejo, un grupo extraño camino de un videoclub aislado, triste y poco surtido. ¿Qué tendrán que ver los viejos VHS, Chile y los días felices con unas cebollas camino de calcinarse?
Regen
3. Un amigo está pensando en trasladarse a vivir a China. Y mientras él decide, yo dedico un domingo lluvioso a traducir Domingo en Pekín, de Chris Marker.
2. No hay nada más bello que París. Excepto el recuerdo de París. No hay nada más bello que Montevideo. Excepto el recuerdo de Montevideo. En Montevideo, recuerdo París y cuento mis tesoros.
1. En el zoo de Pekín hay un oso llamado Joris Ivens.
0. Siempre quise ver, y no lo conseguí, Rain, del director con nombre de oso. En la foto.
En fila
Atascos.. Por más que me lo explican, no logro entender cómo se produce un atasco. De la misma manera, nunca aprendí a contar en inglés más allá del trece. Cuando nos mandaron contar cuántos pasos había del colegio a casa, conté de trece en trece, multipliqué y le pedí a un compañero que me tradujese ese número desorbitado al inglés. Leyendo a B. recuerdo otras lecturas y otros atascos..
Bolas
1. Y pensar que uno creía que las postales en tres dimensiones estaban limitadas a las de sevillanas que venden en la Puerta del sol.
2.
2
Dos ciclos de cine que me gustaría organizar en una ciudad con frío
1. Documentales industriales de encargo. Pondría, para empezar, Oh Plastique!, pequeña joya difícil de encontrar de Alain Resnais con texto de Raymond Quenau sobre la frabricación del plástico.
2. Versiones malas de películas buenas. Pondría, para empezar, La noche del Cazador, versión para televisión del clásico de Charles Laugthon protagonizada, esta vez, por Richard Chamberlain.
De noche
Ayer me acordé. Era de noche, y por los ventanales de casa ví pasar a un hombre con capucha. No era el mismo, pero podía haber sido. Y quise recordar las palabras de ese documental raro, silencioso, que tanto disgustó al público y que tenía que haber ganado el Festival. Quise recordar la voz monótona de un falso monje, sus pasos lentos por un bosque silencioso, y la cámara moviéndose a su lado, inquietante, tan presente. Pero no lo logré. Las imágenes en la memoria dibujaban solo los planos inmóviles en la autopista, y alguna charla con MW, su director, sobre su nuevo proyecto, en un lugar perdido de Portugal que quiero visitar cuando cambie de invierno.
Un hombrecillo
Sería capaz de repetirlo entero de memoria, hoy, tantos años después, y sin saber dónde está el que fue mi libro preferido durante años: "Un hombrecillo un verano, encontró una esponja a mano. Cuando nadie le miraba, la estrujó a ver qué pasaba...". Me encanta ese traje verde.
Spotless
Un alumno de otra carrera ha interrumpido hoy la clase porque había perdido su memoria. Qué raro.
La foto es el resultado de la búsqueda azarosa en Google de la frase "perder la memoria". Qué raro.
